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Un poema de Dylan Thomas



Hoy se cumplen los cien años del nacimiento en Swansea (Gales) del poeta Dylan Thomas.
Nada mejor para conmemorar esta efeméride que la lectura de sus poemas. Particularmente propongo la audición de uno de sus mejores poemas (y uno de mis preferidos), en la voz del propio Thomas. Se trata de la villanella en recuerdo de su padre "Do Not Go Gentle Into That Good Night", aparecida por primera vez en su poemario In Country Sleep (New Directions, Nueva York, 1952), y déjense llevar por la voz melodiosa y hechizante de este bardo moderno que fue Dylan Thomas.

Comentarios

  1. ¡Qué bueno!, ya lo había escuchado en este mimo vídeo y todavía siento que al oirlo me absorve con su voz. Es como un imán que absorve al oyente hacía sus profundidades.
    ¡Qué grande fue, es y será!. ¡Un monstruo de verdad!.
    Parece una invocación hacía es espíritu de su padre.

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  2. Lupo Ayllán y Sus Fementes30/10/14 16:43

    El Tom Jones de la poesía . Thomas es inseparable de Gales . La musicalidad del gaélico trasvasada al inglés , la larga tradición de cantos folklóricos , las corales , los servicios religiosos de las iglesisas disidentes , de todo eso bebe él , y a través de él fluye . siempre se le escucha por primera vez.

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Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).