Ir al contenido principal

Bolaño en Blanes

Roberto Bolaño en la calle del Lloro de Blanes,
donde tenía su estudio

"Yo nunca sospeché que un día llegaría a Blanes y que ya nunca más desearía marcharme". En la localidad gerundense de Blanes, su Ayuntamiento ha tenido la buena idea de marcar una "Ruta Roberto Bolaño", con diecisiete puntos de interés que corresponden  a otros tantos lugares por los que transcurrió la vida del escritor chileno y su esposa, Carolina López, desde su llegada al municipio de la Costa Brava en 1985, procedente de Girona, hasta su muerte en 2003. Llegó a Blanes -"un paraíso sin estridencias y con un mar magnífico"- con la intención de abrir una tienda de bisutería, sin embargo el negocio duró poco.
En la "ruta" figuran, entre otros, sus viviendas familiares (las de la calle Aurora y la calle Ample); sus estudios (el de la calle del Lloro y el de la rambla Joaquim Ruyra); la papelería Bitlloch, donde iba a comprar el diario; la farmacia Oms, donde adquiría las medicinas; el Hogar del Productor, un bar frecuentado por clientela bastante marginal; el videoclub Serra, la Biblioteca Comarcal, la pastelería de su amigo Joan Planells, la librería Sant Jordi, Joker Jocs, la tienda donde compraba los wargames, a los que era tan aficionado, etc. 
Hay referencias a Blanes en sus obras, y en el pregón que dio Bolaño en la Fiesta Mayor de 1999 dijo: "(Tolerancia) es la palabra que para mi define Blanes, un pueblo o una ciudad pequeña con problemas, con defectos, pero tolerante, es decir viva y civilizada, porque sin tolerancia no hay civilización..."

Comentarios

Entradas populares

Un poema de Muntañola

La noche es un árbol turbio que se enrreda en el árbol, es antracita antigua quemando la luz, es la piel más arcana del aire. El árbol lo sabe. Él bebe la noche.

(Esther Muntañola, Árbol. Ediciones Tigre de Papel, 2018).

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro, milagro. Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía. Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Catal…

De Anaïs Nin a Nicolás Guillén, con un interludio musical.

En los diarios tempranos de Anaïs Nin, escritos en los años veinte, el apellido Madriguera aparece en varias ocasiones. Paquita y Enric Madriguera eran dos hermanos catalanes, músicos precoces y amigos del compositor hispanocubano Joaquín Nin Castellanos, padre de Anaïs y de Joaquín Nin-Culmell, compositor como su padre. Ambos se alojaron en varias ocasiones en casa de Anaïs. Paquita fue una reconocida pianista, que más tarde se casaría con el guitarrista Andrés Segovia. Enric era violinista y tras empezar una prometedora carrera como intérprete clásico, al llegar Estados Unidos se pasó a la música moderna con gran éxito. Al frente de su banda se hizo famoso como compositor de canciones y bailables de ritmos latinoamericanos, compitiendo en este ámbito con su compatriota Xavier Cugat. El figuerense había empezado su carrera profesional en La Habana, donde se había criado y formado también como violinista.
Una de las canciones más recordadas de Enric Madriguera es "Adiós", co…