Ir al contenido principal

Matute

Ana María Matute (1925-2014)


Con 17 años escribió su primera novela, Pequeño teatro, y ha muerto con 89 dejando una novela  inacabada, Demonios familiares.
Olvidado rey Gudú, publicada en 1996 tras años de silencio, marca un antes y un después en la obra de Ana María Matute. En esta novela encontró un territorio propio, un mundo mágico presidido por la fantasía y la fábula que caracterizó su última etapa como novelista.
"Hubo una época en que escribir una cosa no realista era muy complicado", dijo recientemente en una entrevista en La Vanguardia. Y, en efecto, este es el recuerdo que guardo de la lectura de La torre vigía (1971): el de ir a contracorriente del realismo y el experimentalismo que predominaban en aquel momento.  
Ana María Matute gozó de una envidiable longevidad vital y creativa. Su larga carrera literaria estuvo llena de premios y reconocimientos. Además, y no menos importante, fue una escritora que no solo suscitó admiración sino que se hizo querer.
Descanse en paz entre sus queridos elfos. 

Comentarios

  1. Hola, Jorge, nos gustaría reproducir tu comentario sobre Pedro Luis Ugalde en la web de ACEC, de Barcelona. Fui compañero de él en la fundación de la revista Hora de Poesía, de Javier Lentini. Gracias.

    ResponderEliminar
  2. Alberto, con mucho gusto podéis contar con ello, Sabía de ti y de otros miembros de la revista porque Pedro me había hablado muchas veces de ella. Se merece, claro, un recuerdo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  4. Leí en un artículo que contaba una pequeña anécdota: paseaba Ana María Matute por la calle cuando se cruzó con Luis Rosales. Ella llevaba folios desordenados y el poeta le preguntó qué tenía entre sus manos. A lo que ella respondío, estoy escribiendo un cuento, entonces él, le ofreció su ayuda para corregirlo y acabarlo.

    Me gustaba escucharla, una señora muy educada y con una placidez en el habla entrañable.

    Puede que me equivoque en la anécdota que cuento, pueden corregirme. Me encantan leerlas, pero después vuelan de mi memoria.

    Saludos

    Saludos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Políticos mejores y peores

P. ¿Queres decir que toda política es un juego sucio y que se la debería dejar en manos de los sinvergüenzas? ¿Te unes a la banda de los que dicen que el mundo sólo de salvará por un cambio del corazón? ¿Es eso?

R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

(W. H. Auden, El prolífico y el devorador. Traducción de Horacio Vázquez…

El Centauro

Maurice de Guérin, nacido en 1810 en el castillo albigense de Caylar, en Andillac, y muerto en el mismo lugar poco antes de cumplir los veintinueve años, es uno de los más exquisitos poetas románticos franceses. Su obra, póstuma, es tan breve como corta fue su vida. Jules de Goncourt dijo que entre los poetas modernos solo Maurice de Guérin hizo el hallazgo de una lengua para hablar de los tiempos antiguos. También fue elogiado, entre otros, por Sainte-Beuve, Remy de Gourmont, Rilke y Mauriac.
En julio de 1954 se publicó en Albi (Tarn), en la Imprimerie Coopérative du Sud-Ouest, un librito de 44 páginas, en octavo, con su poema en prosa más celebrado, "Le Centaure", en el que un viejo compañero de Quirón, llamado Macareo, expone al adivino Melampo sus pensamientos sobre el paso del tiempo y evoca con nostalgia su vigorosa juventud. El poema fue dado a conocer por George Sand en 1840 en la Revue des Deux Mondes. 
La edición incluye, además del texto original, la traducción …

De Anaïs Nin a Nicolás Guillén, con un interludio musical.

En los diarios tempranos de Anaïs Nin, escritos en los años veinte, el apellido Madriguera aparece en varias ocasiones. Paquita y Enric Madriguera eran dos hermanos catalanes, músicos precoces y amigos del compositor hispanocubano Joaquín Nin Castellanos, padre de Anaïs y de Joaquín Nin-Culmell, compositor como su padre. Ambos se alojaron en varias ocasiones en casa de Anaïs. Paquita fue una reconocida pianista, que más tarde se casaría con el guitarrista Andrés Segovia. Enric era violinista y tras empezar una prometedora carrera como intérprete clásico, al llegar Estados Unidos se pasó a la música moderna con gran éxito. Al frente de su banda se hizo famoso como compositor de canciones y bailables de ritmos latinoamericanos, compitiendo en este ámbito con su compatriota Xavier Cugat. El figuerense había empezado su carrera profesional en La Habana, donde se había criado y formado también como violinista.
Una de las canciones más recordadas de Enric Madriguera es "Adiós", co…