Ir al contenido principal

Swansea y Thomas


Llegué a Swansea con el fervor del devoto, a rendir homenaje a Dylan Thomas en el año de su centenario. Lo cierto es que Swansea -la "ugly and lovely Swansea"- no es una ciudad de grandes atractivos; su mayor gancho es precisamente el hecho de ser la ciudad en la que nació el gran poeta galés.
En el Dylan Thomas Centre vi la exposición conmemorativa "El hombre y el mito". Recibe al visitante un gran mural, con imágenes de Dylan, su esposa Caitlin y sus amigos. Frente al mural, en una peana, el último busto moldeado a partir de su mascarilla mortuoria por el artista americano David Slivka. Hay también un "videowall" con imágenes de la vida del poeta y lecturas de sus poemas; cartas, manuscritos y primeras ediciones de sus libros; las puertas originales de la cabaña del escritor en Laugharne, donde Thomas trabajó en Bajo el bosque lácteo; y objetos personales, como su máquina de escribir y el traje que llevaba puesto en Nueva York, cuando tuvo el colapso y tuvieron que ingresarlo en el hospital donde murió.
En la tienda del DTC aproveché para comprar la biografía de Andrew Lycett Dylan Thomas. A New Life (2003); así como Poems by Dylan Thomas (2005), una selección de poemas hecha por su hija Aeronwy Thomas, editada por Greville Press Pamphlets, en una tirada de 500 ejemplares. Luego paseé por la ciudad y me hice una fotografía en la Marina junto a la estatua de Dylan Thomas, obra de John Doubleday.

  

Comentarios

  1. La escultura tiene un aire modesto y DT parece impaciente, a punto de levantarse.
    El viaje pinta muy bien, habrá que planear una visita, aunque con menos devoción que la tuya.

    ResponderEliminar
  2. La escultura es la de un Dylan Thomas casi adolescente, y algo de "culo inquieto" sí que tiene,

    ResponderEliminar
  3. No lo conocía, no he tenido la suerte de llegar sola a grandes poetas. He leído ahora sobre él y era un fumador y un bebedor empedernido, como casi todos los escritores; con ese punto de locura. Como la mayoría de los escritores:)
    Amor en el hospicio es un poema precioso, al menos para mi.
    Gracias Jorge

    ResponderEliminar
  4. A ver si te gusta el poema suyo que voy a colgar aquí, mañana.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).