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Summers


Este reverendo de aspecto bonachón y un tanto melifluo es Montague Summers (1880-1948), en su tiempo uno de los mayores especialistas en literatura de lo oculto y lo sobrenatural. Estudió en el Trinity College y fue ordenado diácono anglicano en 1908. Destinado a una parroquia de Bristol fue acusado de pederastia, pero en el juicio fue encontrado inocente. En un momento del proceso, Summers dejó la Iglesia de Inglaterra, se convirtió al catolicismo y fue ordenado sacerdote. Más tarde se estableció en Oxford.
Su portentosa erudición abarcó desde la brujería al sanguinolento teatro de la Restauración, pasando por los vampiros, los demonios, los fantasmas y los hombres lobo. Entre sus muchas obras se pueden destacar: The Vampire in Europe (1929), The Werewolf (1933), The Gothic Quest: A History of the Gothic Novel (1938) y Witchcraft and Black Magic (1946). En los últimos años de su vida Summers también rescató del olvido y editó numerosos romances góticos y de terror, entre ellos las siete "horrid novels" de las que se habla en Northanger Abbey, de Jane Austen.
El reverendo Montague Summers sigue siendo un enigma. Defensor de la fe católica más ortodoxa, no escondió sin embargo su fascinación por autores y asuntos considerados morbosos. Así, por ejemplo, en 1919 dictó una conferencia en la British Society for the Study of Sex Psychology sobre "El Marqués de Sade. Un estudio en algolagnia", incluida en el el libro Essays in Petto (1928). En ella escribe Summers con gran desenvoltura de las prácticas sodomíticas y sadomasoquistas que aparecen en los libros del marqués, a quien no solo no condena sino que disculpa: "Que tiene páginas de flagrante obscenidad nadie lo niega, ¿pero acaso hemos de subestimar su importancia a causa de ellas?" Y concluye: "Lo sexual, debidamente compredido, se asienta profundamente en el corazón viviente de toda humanidad, toda filosofía, sabiduría y religión". Ua opinión realmente sorprendente para un cura católico de principios del siglo XX.

Comentarios

  1. ¡Qué miedo! ¡qué extraño! ¡qué historia!... y aquí lo tenemos, con nosotros.

    Saludos

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  2. Extraño lo es, desde luego.
    Saludos.

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"Este texto es la historia del reencuentro con un autor que me ha acompañado con intermitencias durante cincuenta años, y cuya vida, personalidad y obra literaria me resultan especialmente fascinantes. Pero no es solo eso. En cierta forma Prokosch también es el pretexto para hablar de escritura y libros. Del oficio de escritor. Del éxito y del fracaso. De críticas y rechazos. De realidad y ficción. Del azar. De máscaras. Esto es, de vida y literatura."


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(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.