Ir al contenido principal

Un poema de R. S. Thomas

R. S. Thomas (1913-2000)


LOS INVICTOS

Y el coraje dejará paso
a la desesperanza y la desesperanza
al sufrimiento y el sufrimiento
acabará con la muerte. Pero tú,
que no eres libre de elegir
tu dolor, puedes elegir
tu respuesta. Granjeros he
conocido, nacidos para sufrir
los males de su gente, desnudos y
barridos por la intemperie, ahogándose
con sus flemas; gastando todos sus recursos
para comprar a su hijo tísico
el oficio que su cuerpo
no podía sostener. Orgullosos han
vivido, viendo el espíritu,
con facetas de diamante, desmenuzarse
en la pequeña, dura, redonda y seca
piedra con la que la humanidad
se atragnata. Cuando ellos morían,
lo hacían con valentía, cerca de las
vigas martilleadas por la lluvia,
sin ninguna queja.

(R. S. Thomas, Later Poems, 1983. Traducción: J. O.)

Comentarios

  1. Un gran poeta, del que hay muy poco traducido. Que yo sepa, una breve antología en Trea y unos cuantos poemas repartidos por antologías de poesía inglesa. Y últimamente una versión al catalán.

    ResponderEliminar
  2. Estoy de acuerdo en lo que dices de R. S, Thomas. Por cierto que la edición en catalán está co-traducida por otro gran poeta: Joan Margarit.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. ¿Cual es el título original de este poema?
    Me gustaría leerlo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Escribir o no escribir

Por lo tanto, escribir que se querría escribir, ya es escribir. Escribir que no se puede escribir, también es escribir. Una manera como cualquier otra de llevar a cabo el vuelco que da pie a tantos propósitos audaces: hacer de lo periférico el centro, de lo accesorio lo esencial y de la arenilla la piedra angular. Sabía por lo tanto lo que tenía que hacer: dar una especie de golpe de mano mediante el cual había que conseguir otorgar una existencia ficticia a unos libros que no existen realmente y, gracias a ello, conferir una existencia real al libro que trata de esos libros ficticios. Un proceder en suma que se asemeja al que conduce al cogito cartesiano: en el momento preciso de dar fe de mi ineptitud para la escritura me descubría a mí mismo escritor, y de la ausencia de mis obras fallidas se nutriría éste. Hermoso ejemplo de esa estrategia del quien-pierde-gana, de esa proeza dialéctica que convierte una acumulación de fracasos en un camino hacia el éxito. ¡No será que no nos han…

Número diabólico (y no es el 666)

He aquí el número diabólico: 142.857. Consiste en lo siguiente: multiplicado por 2 y por 3 las mismas cifras se producen en los dos productos. Veamos:

                                                            x 2 = 285.714
                                                            x 3 = 428.571

Multiplicado por 4, 5, 6 se obtendrán siempre las mismas cifras y siempre en el mismo orden. Sólo cambia la cifra de partida. Existe una excepción multiplicado por 7. Veamos:

                                        x 7 = 999.999 (seis veces la cifra nueve).

Este número diabólico multiplicado por 8, nos da siete cifras en lugar de seis. Total: 1.142.856, es decir que, sumando la primera y la última cifra de este producto, obtendremos aún las seis cifras del número diabólico. Continuando las multiplicaciones por 9, 10, 11, 12 y 13 y sumando la primera y la última cifra del producto, viene de nuevo a nuestros ojos el número diabólico. Llegado a 14 (dos veces siete) se obtiene: 1.999.998, es de…