Ir al contenido principal

"La flauta mágica": conexiones geológicas (I)


Ignaz von Born (1742-1791)

Es sobradamente conocido el trasfondo masónico de la ópera de W. A. Mozart La flauta mágica, estrenada en Viena en 1791, no así sus conexiones geológicas (vid. A. Whittaker, Terra Nova, vol.3, 1991). Una de las logias vienesas de aquella época, la Zur wahren Eintracht (Concordia Verdadera) contaba entre sus más eminentes miembros con el naturalista Ignaz von Born, quien había apadrinado a Mozart en su ingreso en la masonería. Ya en su momento se comentó que el personaje de Sarastro de dicha ópera había sido modelado según la personalidad de von Born.
Nacido en el distrito de Kapnis, en Transilvania, Ignaz von Born estudió geología y mineralogía en la universidad de Praga y visitó diversos distritos mineros europeos. Fruto de estos viajes es la correspondencia mantenida con su amigo J.J. Ferber, publicada en 1774 y posteriormente traducida al inglés por Rudolph Erich Raspe, creador del personaje literario Barón de Munchausen.  
Von Born publicó un Index Fossilium, en dos volúmenes, que constituye un catálogo de su  colección de minerales; así como Lithophylacium Bornianum, igualmente de carácter geológico. Mejoró aspectos tecnológicos de la extracción de metales e introdujo un nuevo método de amalgamación. Fue miembro de varias sociedades científicas, entre ellas la Royal Society de Londres. Escribió también panfletos satíricos, siendo el más conocido, por su carácter anticlerical, la Monachologia, una "historia natural" de los monasterios. En el marco de la logia vienesa, von Born propició los estudios científicos y escribió un ensayo "Sobre los misterios de los egipcios", de particular interés, por su simbología, en el contexto hermético de La flauta mágica.Von Born falleció unos meses antes del estreno de la ópera. 

Comentarios

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat

Código de señales

Inmersos como estamos estos días en un clima espeso y desagrable de enfrentamientos, confrontaciones y choques de trenes, sería deseable que las partes en conficto aceptaran unas mínimas normas de conducta a fin de evitar daños innecesarios al resto de ciudadanos. Podrían atenerse, por ejemplo, al antiguo Reglamento de señales de la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles, publicado en 1949 en 1948 y que constituye un modelo de claridad y precisión.  Según dicho reglamento, lo primero y principal (Capítulo Primero, "Generalidades") consiste en que: Todos los agentes, cualquiera que sea su categoría, deben obediencia absoluta e inmediata a las señales.    Lo segundo, también de obligado cumplimiento, es la "marcha a la vista": La "marcha a la vista" impone al Maquinista la obligación de ir observando la vía con la máxima atención y de regular la velocidad del manera que pueda detenerlo ante cualquier obstáculo o señal de alto . Entre las señales más imp

Casa de postas

  El día 1 de enero de 1868 los hermanos Goncourt escriben en su Diario :  ¡Vamos, un nuevo año... Todavía una casa de postas, según la expresión de Byron, donde los destinos cambian de caballos! Y a esta casa de postas hemos llegado físicamente agotados, anímicamente hartos, con las mascarillas puestas y el distanciamiento obligado. Sin podernos saludar o abrazar como es debido y con todas las dudas del mundo acerca de lo que nos deparará el futuro más inmediato. Por desgracia, no estamos todos. Faltan viajeros. Porque a lo largo del camino nos han dejado seres queridos, familiares, amigos, a los que siempre echaremos de menos. A ellos nuestro recuerdo emocionado.    Aún así, aquí estamos. A la espera de que lleguen los caballos de refresco. Dispuestos a emprender un nuevo trayecto e impacientes por abandonar este año infausto que ahora termina. Eso sí, aferrados con firmeza a una vaga esperanza y deseando, con más fuerza que nunca, que el nuevo año sea mucho mejor y más saludable.