Ir al contenido principal

Un poema de Eberhart

Richard Eberhart (1904-2005)

LAS CÉLULAS CANCEROSAS

Hoy he visto una foto de células cancerosas,
formas siniestras en actitudes amenazantes.
Habían sobrepasado el tubo de ensayo y avanzado,
formas siniestras en actitudes amenazantes
dentro de un mundo más allá, una pandilla virulenta y riente.
Eran como el arte mismo, como la mente del artista.
Poderoso agitador y tomador de nuevas formas.
A algunos les repele ver estas formas erizadas;
es el mundo futuro alcanzado también.
Nada más vívido que su lenguaje,
estrellas irregulares, chispeantes y letales,
el diseño asesino del universo,
la danza frenética de las apasionadas células cancerosas.
Oh fenómenos precisos al ojo calculador,
originales de la imaginación. Volé
con ellos en una apabullante exuberancia de tiempo,
mi propia virulencia en sus bellos gestos animados,
rápidos y escuetos, y también en su tumulto
he visto la posición del quehacer del artista,
la forma fija en la masiva fluxión.

Pienso que Leonardo, en su desinterés, las
habría disfrutado precisamente con un lápiz afilado.

("The Cancer Cells", en Collected Poems, 1930-1976, Oxford University Press, 1976. Traducción: J. Ordaz)                               

Comentarios

  1. El poema (y la versión en castellano) son una exhibición de surrealismo si se aisla de su sentido, teniéndolo en cuenta, pone los pelos de punta.

    Gracias. También por esa novela, que encontré enseguida. He aquí mi comentario.

    ResponderEliminar
  2. Gracias por sus comentarios.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Políticos mejores y peores

P. ¿Queres decir que toda política es un juego sucio y que se la debería dejar en manos de los sinvergüenzas? ¿Te unes a la banda de los que dicen que el mundo sólo de salvará por un cambio del corazón? ¿Es eso?

R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

(W. H. Auden, El prolífico y el devorador. Traducción de Horacio Vázquez…

De Anaïs Nin a Nicolás Guillén, con un interludio musical.

En los diarios tempranos de Anaïs Nin, escritos en los años veinte, el apellido Madriguera aparece en varias ocasiones. Paquita y Enric Madriguera eran dos hermanos catalanes, músicos precoces y amigos del compositor hispanocubano Joaquín Nin Castellanos, padre de Anaïs y de Joaquín Nin-Culmell, compositor como su padre. Ambos se alojaron en varias ocasiones en casa de Anaïs. Paquita fue una reconocida pianista, que más tarde se casaría con el guitarrista Andrés Segovia. Enric era violinista y tras empezar una prometedora carrera como intérprete clásico, al llegar Estados Unidos se pasó a la música moderna con gran éxito. Al frente de su banda se hizo famoso como compositor de canciones y bailables de ritmos latinoamericanos, compitiendo en este ámbito con su compatriota Xavier Cugat. El figuerense había empezado su carrera profesional en La Habana, donde se había criado y formado también como violinista.
Una de las canciones más recordadas de Enric Madriguera es "Adiós", co…

Un poema de Muntañola

La noche es un árbol turbio que se enrreda en el árbol, es antracita antigua quemando la luz, es la piel más arcana del aire. El árbol lo sabe. Él bebe la noche.

(Esther Muntañola, Árbol. Ediciones Tigre de Papel, 2018).