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John Brown

El doctor John Brown (1810-1882)

John Brown fue un médico y ensayista escocés que gozó de una gran popularidad en la época victoriana. Estudió en la Universidad de Edimburgo, donde ejerció la medicina alcanzando un gran prestigio. Fue uno de las personas más queridas y admiradas entre sus contemporáneos. Además de practicar su oficio, Brown escribió ensayos sobre asuntos médicos, históricos y biográficos. Le gustaban los perros y escribió el relato Rab and His Friends, que es un clásico sobre mascotas. Pero su obra más representativa y que mejor ha perdurado es la colección de ensayos Horae Subsecivae ("Horas de ocio"), cuyo primer volumen apareció apareció en 1858, y con los años alcanzó los tres volúmenes.  
Los temas de los ensayos van desde semblanzas de colegas y amigos a notas sobre arte. Todos ellos se caracterizan por su bonhomía y un delicado sentido del humor. Su estilo es elegante y peculiar. Para entendernos, podríamos decir que está más cerca de Lamb que de Hazzlit. Según Austin Dobson, el encanto de los ensayos del doctor Brown radica esencialmente en el hecho de que escribió de lo que amaba. 
Entre las piezas de Horae Subsecivae hay una bastante curiosa, "The Black Dwarf's Bones", sobre David Ritchie, que sirvió de modelo para Elshie, el Enano Negro que sale en la novela del mismo título de Walter Scott. A juzgar por el dibujo del fémur y la tibia que nos ofrece el Dr. Brown podemos hacernos una idea cabal de su contrahecho cuerpo.
        

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Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.

Incierta Fritillaria

La historia de la Fritillaria en Gran Bretaña es igualmnente incierta. Es seguro que se cultivaba allí en 1597, y posiblemente hacia 1578 (en realidad los nombrs de esta planta no se fijaron tan pronto, y a veces no está claro de qué planta se habla). Por otro lado, el primer registro de la planta en el mundo natural data de 1736, y hasta eso es anómalo, nadie afirma haber vuelto a verla hasta 1776, una fecha muy tardía para una nativa británica auténtica, sobre todo para una tan llamativa, inconfundible y atractiva. En otras palabras, quien considere nativa la Fritillaria deberá reconocer que las distintas generaciones de botánicos de los siglos XVII y XVIII se pusieron de acuerdo para no mencionarla en absoluto, una confabuilación solo comparable a la de la NASA cuando simuló los aterrizajes de estadounidenses en la Luna, supuestamente en los días que les quedaban libres en la tarea de vigilar los artefactos alienígenas de Roswell.

(Ken Thompson, ¿De dónde son los camellos? Creencia…