Ir al contenido principal

Música y guillotina


Afortunadamente hacía algún tiempo que iba a casa de mi abuelo un mecánico alemán llamado Schmidt, a quien había hablado algunas veces del apuro en que se hallaban el doctor Guillotin y él. Aquel mecánico, constructor entonces de clavicordios, era muy hábil en mecánica, y sumamente apasionado de la música, como casi todos los de su país. Habiendo conocido a mi abuelo por haberle vendido algunos instrumentos, acabó por frecuentar su casa, ya para afinar el clavicordio o para proveerle de todo lo necesario para el manejo de otros instrumentos. La afición a la música acabó de unirle a Carlos Henrique Sanson que tocaba tan bien el violín como el violoncelo, no tardando en ponerle en un acuerdo completo el repertorio de Gluck.
Así fue que Schmidt iba muchas veces a lucirse en el clavicordio, mientras que Carlos Enrique Sanson hacía gemir su violín y suspirar su violoncelo. Ahora bien, una noche entre un aria de Orfeo y un dúo de Ifigenia, se cambió de instrumentos, si me es permitido hacer este horrible juego de palabras, encontrando mi abuelo aquel cuya forma buscaba con tanta perplejidad.
   - Aguardad, que creo haber dado con vuestro negocio, interrumpió Schmidt, y tomando un lápiz trazó rápidamente un dibujo de algunos trazos:
                                                       ¡ERA LA GUILLOTINA!

(Henri Sanson, Siete generaciones de verdugos 1688-1847. Traducción de José Lesen y Moreno. Biblioteca de La Correspondencia de España, Madrid, 1864)
  




Comentarios

Entradas populares

Finales felices

Brad Pitt: "¿Crees que esta historia tendrá un final feliz?"
Angelina Jolie: "Los finales felices son historias sin acabar."

(Sr. y Sra. Smith, 2005, de Doug Liman. Guion de Simon Kinberg).

Presente continuo

Para una historia de la literatura, el único criterio de valor debe ser el presente, quiero decir, lo que justifica históricamente a un escritor no es su permanencia en el aire de los tiempos sino que su realidad es una especie de presente continuo que lo hace contemporáneo en algunas épocas y lo oscurece en otras. Porque para nadie, en ningún tuempo, hay valores absolutos.

(Ricardo Piglia, Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación, Anagrana, 2015).

Luis Romero

Luis Romero (Barcelona, 1916-2009)  a principios de los años cincuenta.

A Luis Romero -de quien este año se cumple el centenario de su nacimiento- le sorprendió la. concesión del Premio Eugenio Nadal de 1951 durante su estancia en Argentina. La Noria era su primera novela (antes había publicado un libro de poemas, Cuerda tensa, y otro de viajes, Tabernas) y describe un día de Barcelona a través de treinta y seis personajes, sin contar otros secundarios o menos relevantes. Ya en su día, Eugenio de Nora destacó la influencia técnica de La colmena de Camilo José Cela y de la traducción al castellano (por José Salas Subirat) de Ulises, de James Joyce. Ambas novelas, que habían sido publicadas en Argentina, estaban muy en boga. Yo añadiría otra posible influencia cinematográfica: La ronde (1950), de Max Ophüls, basada en la obra de Arthur Schnitzler.
La novela de Romero (reeditada recientemente por la editorial Comanegra) combina el realismo objetivista y el monólogo interior. Los personaje…