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La biblioteca ideal




La biblioteca ideal está destinada a un lector en particular. Cada lector debe sentir que él es ese elegido.

Sobre la entrada de la biblioteca ideal hay escrita esta variación del lema de Rabelais, Lys ce que voudra (Lee lo que quieras).

Ningún anaquel en la biblioteca ideal está más alla del alcance del brazo del lector. La biblioteca ideal no requiere acrobacias.

El mapa de la biblioteca ideal es su catálogo.


La cantidad de libros en la biblioteca ideal varía constantemente. La Biblioteca de Alejandría poseía al parecer 700.000 rollos; la de Jorge Luis Borges 500; la del campo de concentración para niños de Birkenau, 8 preciosos volúmenes que debían ser escondidos cada noche en un lugar diferente.

Cada página de la biblioteca ideal es la primera. Ninguna es la última. 

La biblioteca ideal simboliza todo lo que representa una sociedad. Una sociedad civilizada depende de sus bibliotecas para saber qué es, puesto que las bibliotecas son la memoria de la sociedad. Una sociedad que pierde sus bibliotecas pierde el sentido de sí misma.

(Alberto Manguel, "La biblioteca ideal", en Bibliotecas, Gobierno de Navarra, 2011)

Comentarios

  1. A mí me gustaría ampliar mi biblioteca ideal particular con nuevos (para mí) valores hispanos. ¿Qué título suyo considera más logrado?
    (Escribo en dos blogs de libros, uno colectivo desde 09 y otro personal que está arrancando ahora´. También tengo una "Azotea" pero aquello es más un cajón de sastre)

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  2. Francamente, no me atrevo a darle nombres, más que nada porque no sigo muy de cerca a los "nuevos" valores hispanos, que no dudo que los hay. Mejor irlos descubriendo por uno mismo.
    Saludos.

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  3. Lo siento, he debido explicarme fatal. Le preguntaba cual de sus novelas considera de más calidad, independientemente de lo comercial que sea porque quiero leer algo suyo.
    Muchas gracias.

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  4. La más reciente, "El fuego y las cenizas", podría ser una buena introducción. También "Las confesiones de un bibliófago" (desde hace años solo disponible en librerías de viejo). En fin, suerte y saludos.

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OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).