Ir al contenido principal

Combate singular


El domingo 13 de febrero de 1898 tuvo lugar en la Plaza de Toros de Madrid, un sensacional espectáculo: el combate entre un toro y un elefante.
Con un lleno hasta la bandera el respetable público se dispuso a gozar de la lucha feroz entre Sombrerito, un morlaco de cinco años y el elefante Nerón, que había sido sacado para la ocasión de la madrileña Casa de Fieras.
Según los cronistas del evento, el toro resultó ser bastante manso, embistiendo sin codicia al paquidermo en un par de ocasiones y causándole unos pocos arañazos. El elefante, logró romper la cadena con la que estaba atado y huyó despavorido.
Ante la poca fiereza de la lucha el público, indignado, exigió la entrada de otro toro más bravo. Salió al ruedo un segundo astado, el cual hizo unas cuantas embestidas hasta derribar a Nerón, que volvió a darse a la fuga. Luego, cada animal fue a lo suyo y no hubo más.
Al final el toro fue ovacionado y el elefante fue despedido con una lluvia de naranjas.    

Comentarios

  1. ¡Qué barbaridad! Al menos es un consuelo saber que, a pesar de la bajeza moral de muchos, hoy somos menos salvajes y crueles con los animales. Supongo que si Pío Baroja tuvo conocimiento de semejante espectáculo bochornoso debió de indignarse con la naturaleza humana, mitad angelical, mitad bestial.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Y este "panem et circenses" ocurría poco antes del Desastre de Cuba y Filipinas. Como si no pasase nada.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Y vaya trauma para el elefante. Espero que se comiera alguna naranja.
    Ahí tenemos una buena muestra de que puede caer o estar a punto, el diluvio que si hay entradas para sentarse a comer pipas mientras se procede al desuello en plaza pública, los damnificados acuden en tropel, y lo que es peor, lo pasan en grande mientras la riada se lleva sus casas. Es el sino fatal de la especie.

    ResponderEliminar
  4. Parece ser que este tipo de espectáculo no era tan infrecuente. Creo recordar que Charles Davillier, en su Viaje por España, hace mención también de uno de estos combates singulares.

    ResponderEliminar
  5. Menudo país....que se divierte a costa de la violencia hacia los animales....Así nos va.

    ResponderEliminar
  6. Pues dicen que ahora el Congreso de los Diputados, ainstancias del PP, piensa declarar la "fiesta" de los toros Bien de Interés Cultural.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat

Un poema de Raine

    DE MUJER A AMANTE Soy fuego encalmado en agua, una ola que se eleva del abismo. En mis venas la marea atraída por la luna se alza en un árbol de flores esparcidas en espuma de mar.  Soy aire atrapado en una red, el pájaro profético que canta en un cielo reflejado. Soy un sueño antes de la nada, soy una corona de estrellas, soy la forma de morir.   (Kathleen Raine,  Collected Poems 1935-1980 , Allen & Unwin, 1981. Traducción: J.O.)  (Nota: Este blog, como viene siendo habitual en verano, se toma un descanso de aproximadamente un mes. Que pasen un buen y saludable verano.)  

Álvarez Flórez

Hace unos días me enteré, por el artículo publicado en El Periódico ("Muerte de un traductor", de Silvia Cruz Lapeña) de la muerte, a finales del pasado mes de abril, de José Manuel Álvarez Flórez. Había nacido en Cangas del Narcea (Asturias) en 1939, aunque pronto se trasladó a Barcelona donde desarrolló durante décadas una ingente labor como traductor del inglés. A mediados de los años setenta se dio a conocer como narrador con Autoejecución y suelta de animales internos (Júcar, 1975) y  Girar de anarcos (Muchnik, 1981), dos novelas en la línea experimental en boga en aquela época. Más tarde publicaría El delirio de Conan y otros relatos (Muchnik, 1990).    Como traductor trabajó para varias editoriales, entre las que se cuentan, a parte de Muchnik, Acantilado y Anagrama. Tradujo a un gran número de autores: Faulkner, Scott Fitzgerald, Steinbeck, Capote, Doris Lessing, E. M. Foster, Vonnegut, Bukowsky, John Kennedy Toole, Le Carré, Oliver Sacks, Tom Wolfe, etc. La Bibli