Ir al contenido principal

Cabanyes


Manuel de Cabanyes (1808-1833)


Viene estos días en la prensa la noticia del hallazgo en la Masía d'en Cabanyes, cerca de Vilanova i la Geltrú, de unos grabados de los Disparates de Goya. Las informaciones refieren que posiblemente fue el militar y pintor Joaquim de Cabanyes i Ballester quien adquirió los ejemplares en Madrid en el siglo XIX. Joaquim de Cabanyes era el hermano mayor del poeta Manuel de Cabanyes, de quien editó sus Producciones escogidas (Barcelona, Librería de Joaquín Verdaguer, 1858).

Manuel de Cabanyes es uno de los poetas más originales de la literatura española del XIX. Poseedor de una sólida educación clásica y humanista, tradujo al castellano la tragedia Mirra de Vittorio Alfieri y, en colaboración con Joaquim Roca i Cornet, Las noches de Tasso. En 1833, el año de su muerte a los veinticinco años de edad, dio a la luz Preludios de mi lira, una novedosa colección de versos en los que el formalismo neoclásico se conjuga con un impulso de raíces románticas. Las composiciones poéticas de Cabanyes sorprendieron y desorientaron a las gentes de letras de su época. No era común encontrarse con poemas que empezaran diciendo, como en "La misa nueva":

    ¿Quién se adelanta modesto y tímido
Cubierto en veste fúlgido-cándida
Al tabernáculo mansión terrena
          De Adonaí? 


Como dijo el crítico Manuel de Montoliu, esto explicaría su escasa popularidad en su momento y el desconocimiento que envuelve aún el nombre y la obra de este excepcional poeta.     

Comentarios

Entradas populares

Criterion

  Sin lugar a dudas, The Criterion , fundado y editado por T. S. Eliot en 1922, es una de las mejores revistas literarias británicas del siglo XX. La nómina de colaboradores que tuvo este magazine trimestral, hasta su último número publicado en 1939, conforma un catálogo bastante representativo de lo más granado de la intelectualidad, no solo británica, del período de entreguerras. En sus páginas escribieron luminarias como Pound, Yeats, Proust o Valéry, por citar solo cuatro.   El primer número de The Criterion , salido en octubre de aquel annus mirabilis , es realmente impactante y marca el sello característico de su editor, expresado a través de sus "Commentary"; a saber, la compatibilidad entre una ideología ideología católica y conservadora y una defensa a ultranza de la vanguardia modernista. En este ya mítico número 1, se incluye, por ejemplo, la primera aparición en letra impresa de The Waste Land de Eliot, y la crítica encomiástica de Valéry Larbaud del Ulises, de

Escritura y moral

  La primera obligación de un escritor es tratar todos los temas con la más elevada, la más digna y la más valiente de las disposiciones (...) El espíritu con el que se aborda un tema, un ingrediente relevante en cualquier tipo de literatura, es de absoluta importancia si hablamos de obras de ficción, reflexión o poesía, pues ahí no solo da color, sino que de por sí elige los hechos; no solo modifica, sino que conforma a la obra (...) No rechazamos una obra maestra aunque estemos preparados para detectar sus defectos; sobre todo, no nos preocupa encontrar sus defectos, sino sus méritos: Por supuesto no hay libro perfecto, ni siquiera en su concepción, pero no hay duda de que hay muchos que hacen disfrutar al lector, que le hacen mejorar en su vida o que le levantan el espíritu (...) En literatura, como en todo lo que hacemos, nunca podemos esperar la perfección. Lo único que cabe es hacer todo lo posible  porque así sea, y para ello solo hay una regla: lo que pueda hacerse despacio no

Un poema de David González

  David González (1964-2023)   PESADILLAS   últimamente mis sueños suelen ser auténticas pesadillas   mejor así:   no me asusto tanto al despertar.  (David González, Sembrando hogueras . Bartleby, 2001)