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Peligros de la gran ciudad


Una sugeción moderada es útil, y aun necesaria para evitar la flogedad que trae consigo la vida tranquila, y a la cual contribuye en gran manera el aire espeso que se respira en las ciudades. Un corsé ligero, y ligeramente ceñido basta para alejar este inconveniente, y al mismo tiempo para adquirir una posición recta y decente, cual conviene a todas las personas bien educadas.
Huyan nuestras lectoras de esa funesta desnudez, que por desgracia ha propagado en demasía la corrupción del gusto, y de las costumbres. Difícil sería enumerar las enfermedades mortales que acarrea; pero no hai exageración en afirmar que las dos terceras partes de las jóvenes que mueren en las grandes ciudades, mueren víctimas de esta insensata manía.

(Gimnástica del bello sexo, o ensayos sobre la educación física de las jóvenes, 2ª edición, R. Ackermann, Londres, 1827)

Comentarios

  1. Flogging a dead horse ,como chirría esa flogedad.
    Que no sea estéril nuestro esfuerzo en 2013.
    Feliz año.

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  2. Eso, desmintamos la "rueda perpetua" para el 2013.

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Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).