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Escritores vivos


"Living Writers" fue el título de una serie de charlas radiofónicas en las que varios escritores fueron invitados a hablar de otros colegas contemporáneos. Las charlas fueron emitidas en el Tercer Programa de la BBC, entre octubre y diciembre de 1946. Un año después, las doce charlas fueron publicadas en forma de libro, bajo el mismo título de Living Writers, por la Sylvan Press de Londres, con una introducción de Gilbert Phelps, editor y productor de dicho programa. En el frontispicio, a toda página, esta cita de John Donne: "Words are our subtillest and delicatest outward creatures, being composed of thoughts and breath".  
La idea era ofrecer al oyente un panorama no exhaustivo, pero sí selecto, de la literatura inglesa en aquel momento, para lo cual se escogieron poetas y narradores, la mayoría muy conocidos, pero también otros más minoritarios. Los autores objeto de los estudios críticos fueron Sean O'Casey, Graham Greene, Christopher Isherwood, Elizabeth Bowen, Wyndham Lewis, I. Compton-Burnett, E. M. Forster, George Orwell, Walter de la Mare, Aldous Huxley, Evelyn Waugh y T. F. Powys. Entre los autores de las semblanzas encontramos no solo críticos profesionales, como Geoffrey Grigson o Peter Quennell, sino a escritores como Rose Macaulay, Dylan Thomas, V. S. Pritchett y John Betjeman.
Lo que más me llama la atención de este libro, a parte de su intrínseco valor documental, es el elevado nivel, la gran calidad de las charlas, desarrolladas con un lenguaje muy "audible" sin dejar de ser riguroso. Me imagino a los oyentes británicos del Tercer Programa, sometidos a las carencias de una dura posguerra, con los alimentos básicos racionados, recibiendo en sus hogares, a través de las ondas, otro tipo de alimento si no necesario para el cuerpo sí para el espíritu.

Comentarios

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Políticos mejores y peores

P. ¿Queres decir que toda política es un juego sucio y que se la debería dejar en manos de los sinvergüenzas? ¿Te unes a la banda de los que dicen que el mundo sólo de salvará por un cambio del corazón? ¿Es eso?

R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

(W. H. Auden, El prolífico y el devorador. Traducción de Horacio Vázquez…

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