Ir al contenido principal

Retroplagio


En la película El ladrón de libros (The Words, 2012), de los directores Brian Klugman y Lee Sternthal, vemos a un joven aspirante a escritor que hace pasar por suya una novela escrita por otro autor y cuyo manuscrito encuentra por azar. En la película el verdadero autor y el plagiario llegan a encontrarse.
En la recién editada El joven Nathaniel Hathorne (Rayo Verde, 2012), novela corta de Víctor Sabaté, hay también un joven aspirante a escritor; solo que, en este caso, él es el plagiado por un célebre escritor... muerto hace ciento cincuenta años.
La opera prima Sabaté es un ingenioso y fascinante juego metaliterario. Sobre la escritura de novelas nos dice el narrador y protagonista:
"... lo cierto es que cuando se escribe una novela siempre se está al borde del abismo, y la habilidad del escritor consiste en acercarse a él tanto como sea posible, sin precipitarse."
Sabaté ha sabido caminar muy cerca del abismo, sin caer en él.    

Comentarios

Entradas populares

Finales felices

Brad Pitt: "¿Crees que esta historia tendrá un final feliz?"
Angelina Jolie: "Los finales felices son historias sin acabar."

(Sr. y Sra. Smith, 2005, de Doug Liman. Guion de Simon Kinberg).

Presente continuo

Para una historia de la literatura, el único criterio de valor debe ser el presente, quiero decir, lo que justifica históricamente a un escritor no es su permanencia en el aire de los tiempos sino que su realidad es una especie de presente continuo que lo hace contemporáneo en algunas épocas y lo oscurece en otras. Porque para nadie, en ningún tuempo, hay valores absolutos.

(Ricardo Piglia, Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación, Anagrana, 2015).

Luis Romero

Luis Romero (Barcelona, 1916-2009)  a principios de los años cincuenta.

A Luis Romero -de quien este año se cumple el centenario de su nacimiento- le sorprendió la. concesión del Premio Eugenio Nadal de 1951 durante su estancia en Argentina. La Noria era su primera novela (antes había publicado un libro de poemas, Cuerda tensa, y otro de viajes, Tabernas) y describe un día de Barcelona a través de treinta y seis personajes, sin contar otros secundarios o menos relevantes. Ya en su día, Eugenio de Nora destacó la influencia técnica de La colmena de Camilo José Cela y de la traducción al castellano (por José Salas Subirat) de Ulises, de James Joyce. Ambas novelas, que habían sido publicadas en Argentina, estaban muy en boga. Yo añadiría otra posible influencia cinematográfica: La ronde (1950), de Max Ophüls, basada en la obra de Arthur Schnitzler.
La novela de Romero (reeditada recientemente por la editorial Comanegra) combina el realismo objetivista y el monólogo interior. Los personaje…