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Haciendo de Dickens


Emlyn Williams (1905-1987) fue un famoso dramaturgo galés, autor, entre otras obras, de Al caer la noche (1935), un thriller psicológico, y The Corn is Green (1938). Ambas fueron llevadas al cine con gran éxito en dos ocasiones, la primera protagonizada por Robert Montgomery (1937) y Albert Finney (1964); la segunda con Bette Davis (1945) y Katharine Hepburn (1979). Escribió también guiones de cine (sobre todo para Alfred Hitchcok), y fue actor y director (su único filme, The Last Days of Dolwyn, 1949, supuso el debut en el cine de su compatriota Richard Burton).
Una de sus mayores aficiones, sin embargo, era representar a Charles Dickens leyendo pasajes de sus obras. En estas performances, Williams trataba de rememorar con su voz, empaque y estudiada teatralidad las lecturas dickensianas ante el público de su tiempo.
Aquí tenemos un ejemplo: Emlyn Williams leyendo "The signalman" (El guardavías).  

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Un poema de Raine

    DE MUJER A AMANTE Soy fuego encalmado en agua, una ola que se eleva del abismo. En mis venas la marea atraída por la luna se alza en un árbol de flores esparcidas en espuma de mar.  Soy aire atrapado en una red, el pájaro profético que canta en un cielo reflejado. Soy un sueño antes de la nada, soy una corona de estrellas, soy la forma de morir.   (Kathleen Raine,  Collected Poems 1935-1980 , Allen & Unwin, 1981. Traducción: J.O.)  (Nota: Este blog, como viene siendo habitual en verano, se toma un descanso de aproximadamente un mes. Que pasen un buen y saludable verano.)  

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat

Como un río de corriente oscura y crecida

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