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Bloomsday en Oviedo

Armando Murias, Fernando Fonseca y Jorge Ordaz 
en Ca Beleño, celebrando el Bloomsday. 


El pasado sábado, 16 de junio, celebramos en Oviedo el primer Bloomsday en Asturias. Organizado por la Asociación de Escritores de Asturias nos reunimos unos cuantos entusiastas en la cervecería Ca Beleño. Condujo el acto Armando Murias y hablamos -de Leopold Bloom, Joyce y demás- Fernando Fonseca (de quien partió la iniciativa) y un servidor. A modo de homenaje final, saqué mi primer Ulises (el de Santiago Rueda, Buenos Aires, 1962, con traducción de José Salas Subirat) y leí un breve fragmento del soliloquio de Molly Bloom. Luego hubo charla distendida, cervezas y, a falta de riñones de cerdo, bollos preñaos de chorizo, gentileza de la casa. Nos lo pasamos bien, que era de lo que se trataba.

Comentarios

  1. Anónimo19/6/12 9:48

    Feliz iniciativa que sitúa a Oviedo en un grupo de ciudades que cada 16/6 celebra la aventura de Bloom. Como dijo Flaubert, una vez más visionario e inteligente, "la novela espera su Homero".
    FF

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  2. Esperemos que pueda tener continuidad.
    Saludos.

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  3. ¡A mí me pareció muy interesante!

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Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).