Ir al contenido principal

Turismo confidencial

Prosper Mérimée (1803-1970)

Prosper Mérimée era un enamorado de España, viajó por el país en siete ocasiones y dejó algunas páginas memorables de la literatura de viajes. Ahora bien, fuera de su vertiente pública de viajero romántico y estudioso hispanista hay un aspecto privado menos conocido pero no menos interesante. En una carta a su amigo Stendhal, fechada el 30 de abril de 1835, Mérimée se atreve, con su experiencia, a darle algunos consejos:
"Valencia es, sin discusión alguna, después de Madrid y de Cádiz, la ciudad que yo escogería para vivir... Por una piastra tenía alojamiento (aunque malo, ciertamente), desayuno, comida y cena. Por una piastra puedes tener también una chica de quince años muy bonita. Aquí hay tantas alcahuetas como quieras. Por un doblón tienes una virginidad garantizada (...) Pasé veintiún días en Valencia sin aburrirme, pero es que eché una treintena de polvos (...) Resumiendo, yo me iría a Valencia. Una vez instalado en la ciudad pediría un permiso para ir a pasar dos o tres meses a Madrid (el viaje dura tres días). Si tienes mucho interés en hablar con personas inteligentes, pide Barcelona."
(En Guia literària de Catalunya, de Ricard Vela, Àtic dels Llibres, Barcelona, 2011)

Comentarios

Entradas populares

Finales felices

Brad Pitt: "¿Crees que esta historia tendrá un final feliz?"
Angelina Jolie: "Los finales felices son historias sin acabar."

(Sr. y Sra. Smith, 2005, de Doug Liman. Guion de Simon Kinberg).

Presente continuo

Para una historia de la literatura, el único criterio de valor debe ser el presente, quiero decir, lo que justifica históricamente a un escritor no es su permanencia en el aire de los tiempos sino que su realidad es una especie de presente continuo que lo hace contemporáneo en algunas épocas y lo oscurece en otras. Porque para nadie, en ningún tuempo, hay valores absolutos.

(Ricardo Piglia, Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación, Anagrana, 2015).

Luis Romero

Luis Romero (Barcelona, 1916-2009)  a principios de los años cincuenta.

A Luis Romero -de quien este año se cumple el centenario de su nacimiento- le sorprendió la. concesión del Premio Eugenio Nadal de 1951 durante su estancia en Argentina. La Noria era su primera novela (antes había publicado un libro de poemas, Cuerda tensa, y otro de viajes, Tabernas) y describe un día de Barcelona a través de treinta y seis personajes, sin contar otros secundarios o menos relevantes. Ya en su día, Eugenio de Nora destacó la influencia técnica de La colmena de Camilo José Cela y de la traducción al castellano (por José Salas Subirat) de Ulises, de James Joyce. Ambas novelas, que habían sido publicadas en Argentina, estaban muy en boga. Yo añadiría otra posible influencia cinematográfica: La ronde (1950), de Max Ophüls, basada en la obra de Arthur Schnitzler.
La novela de Romero (reeditada recientemente por la editorial Comanegra) combina el realismo objetivista y el monólogo interior. Los personaje…