Ir al contenido principal

Paloma y Palomo, canes ectromelianos

Fotografía de Juan Gutiérrez de Paloma, su esqueleto, y su hermano Palomo.

En el tomo III, cuaderno 3º, de los Anales de la Sociedad Española de Historia Natural, correspondiente a diciembre de 1874, viene una nota titulada "Caso teratológico observado en dos mastines", de la que es autor el catedrático de la Facultad de Veterinaria, D. Ramón Llorente y Lázaro.
El Dr. Llorente comunica que en el mes de marzo de 1870, en una posesión de D. Juan Farelo y Díaz, sita en la vereda llamada de Postas, pasado el almacén general de efectos de la Villa de Madrid, al norte de la capital, una perra mastina de dicho señor parió un perro y una perra a los que faltaban los miembros torácicos o brazos, pues no presentaban en el sitio de éstos mas que el hombro y un muñón constituido por el tercio superior del húmero.
Según afirma el Dr. Llorente, que acogió y mantuvo a los cachorros a sus expensas, desde el principio la perra, llamada Paloma, mostró un carácter irascible y ladrador. Por el contrario, su hermano, llamado Palomo, era dócil y cariñoso. Poco después de cumplir un año murió la perra y se la disecó preparándose por separado el esqueleto.
Comenta el Dr. Llorente:
"Desde esta época hasta el 4 de setiembre de 1872, en que murió el perro, cambió el carácter de este desgraciado que se entristeció mucho por la muerte de la compañera, y que además se hizo gruñón y mordedor acaso por faltarle los medios de satisfacer la necesidad del coito, que debía ya experimentar por el estado de desarrollo en que se encontraba, hecho insignificante al parecer, pero que quizás tenga relación con la hipótesis de algunos naturalistas que creen la privación de este acto como una de las cosas que encaminan al desarrollo de la rabia espontánea."

Comentarios

  1. Pensaba, a primera vista, que se trataba de tres esculturas de las que hay ahora en las exposiciones. De verdad. Es mucho mejor la realidad. Por otra parte, siempre me han llamado mucho la atención los nombres que se ponían antiguamente a los animales, algo de lo que escrito alguna cosilla. Tener, por ejemplo, un perro que se llame Palomo es una original idea y muy siglo XIX.

    Reciba usted mis saludos..

    ResponderEliminar
  2. Nombre original (también Paloma) y muy madrileño, también.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Muchos motivos tenían los animalitos para ser ariscos. Y dejarlos para la posteridad en esa lámina, eso otra razón -bastante grima dan- Palomo se había convertido en un can intratable, natural, porque a ver cómo explicas a un perro que le ha tocado la china de una singularidad biológica.
    Le felicito por la publicación de su nuevo trabajo; es usted un escritor muy productivo y obvio es decir que su escritura tiene una calidad poco común.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un poema de Raine

    DE MUJER A AMANTE Soy fuego encalmado en agua, una ola que se eleva del abismo. En mis venas la marea atraída por la luna se alza en un árbol de flores esparcidas en espuma de mar.  Soy aire atrapado en una red, el pájaro profético que canta en un cielo reflejado. Soy un sueño antes de la nada, soy una corona de estrellas, soy la forma de morir.   (Kathleen Raine,  Collected Poems 1935-1980 , Allen & Unwin, 1981. Traducción: J.O.)  (Nota: Este blog, como viene siendo habitual en verano, se toma un descanso de aproximadamente un mes. Que pasen un buen y saludable verano.)  

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat

Álvarez Flórez

Hace unos días me enteré, por el artículo publicado en El Periódico ("Muerte de un traductor", de Silvia Cruz Lapeña) de la muerte, a finales del pasado mes de abril, de José Manuel Álvarez Flórez. Había nacido en Cangas del Narcea (Asturias) en 1939, aunque pronto se trasladó a Barcelona donde desarrolló durante décadas una ingente labor como traductor del inglés. A mediados de los años setenta se dio a conocer como narrador con Autoejecución y suelta de animales internos (Júcar, 1975) y  Girar de anarcos (Muchnik, 1981), dos novelas en la línea experimental en boga en aquela época. Más tarde publicaría El delirio de Conan y otros relatos (Muchnik, 1990).    Como traductor trabajó para varias editoriales, entre las que se cuentan, a parte de Muchnik, Acantilado y Anagrama. Tradujo a un gran número de autores: Faulkner, Scott Fitzgerald, Steinbeck, Capote, Doris Lessing, E. M. Foster, Vonnegut, Bukowsky, John Kennedy Toole, Le Carré, Oliver Sacks, Tom Wolfe, etc. La Bibli