Ir al contenido principal

John Locke

John Locke (1632-1704)

El inglés John Locke es conocido sobre todo como filósofo. En muchos aspectos fue un personaje característico del nuevo estilo de intelectual. De buena familia, estudió medicina en Oxford y se enfrentó a la tradición aristotélica. Fue miembro de la Royal Society y un defensor a ultranza de la filosofía experimental. En el Ensayo sobre el conocimiento humano (1690) menciona a los mecanicistas modernos: Boyle, Sydenham y Huygens, así como al "incomparable Mr. Newton". En Locke encontramos una mezcla de fe en las matemáticas mezclada con cierto escepticismo general en torno a las posibilidades de la razón fuera de la esfera matemática.
En su opúsculo Elementos de Filosofía Natural, publicado por primera vez dentro de The Works of John Locke (Londres, 1823), el filósofo hace referencia a los materiales constituyentes de la Tierra. En concreto, en el capítulo VIII, trata de forma sucinta las distintas clases de tierras, piedras, metales, semimetales y otros minerales. Entre la "variedad casi infinita de piedras de todas clases" Locke cita los mármoles, los feldespatos, las granatitas, las areniscas, los pedernales y las principales piedras preciosas y semipreciosas. En cuanto a los metales, enumera los siguientes: oro, plata, cobre, estaño, plomo y hierro ("el más apreciado de todos, junto con este cuerpo extraño que es el mercurio"). Finalmente concluye el capítulo con la desconcertante frase: "Todas las piedras, metales y minerales son verdaderos vegetales; ya que crecen orgánicamente a partir de sus respectivas semillas, al igual que las plantas".

Comentarios

  1. Hola, Jorge. ¿Hay algún email al que pueda escribirte? He publicado algunas novelas ambientadas en Manila (una de ellas en su basurero, Payatas) y me gustaría compartir contigo algunas cosas. Mi correo es este

    pirurzun@terra.es

    y mi blog:

    http://ajustedecuentos.blogspot.com

    ResponderEliminar
  2. De acuerdo, ya me pondré en contacto contigo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Incierta Fritillaria

La historia de la Fritillaria en Gran Bretaña es igualmnente incierta. Es seguro que se cultivaba allí en 1597, y posiblemente hacia 1578 (en realidad los nombrs de esta planta no se fijaron tan pronto, y a veces no está claro de qué planta se habla). Por otro lado, el primer registro de la planta en el mundo natural data de 1736, y hasta eso es anómalo, nadie afirma haber vuelto a verla hasta 1776, una fecha muy tardía para una nativa británica auténtica, sobre todo para una tan llamativa, inconfundible y atractiva. En otras palabras, quien considere nativa la Fritillaria deberá reconocer que las distintas generaciones de botánicos de los siglos XVII y XVIII se pusieron de acuerdo para no mencionarla en absoluto, una confabuilación solo comparable a la de la NASA cuando simuló los aterrizajes de estadounidenses en la Luna, supuestamente en los días que les quedaban libres en la tarea de vigilar los artefactos alienígenas de Roswell.

(Ken Thompson, ¿De dónde son los camellos? Creencia…

El granjero de Rowan Oak

En el verano de 1929 William Faukner se casó con Estelle Oldham Franklin, que se había divorciado de su esposo y había venido a Oxford con los dos hijos de este matrimonio, Malcolm y Victoria (conocida como Cho-Cho). Se casaron en la vieja iglesia presbiteriana de las afueras de Oxford que construyeron los esclavos sobre College Hill. Pasaron la luna de miel en Pascagoula, y fue allí donde Faulkner corrigió las galeradas de El sonido y la furia.
Al año siguiente, animado por los ingresos que le generaban sus relatos cortos en las revistas y la próxima publicación de sus libros en Inglaterra, Faulkner  compró Rowan Oak, una casa ante-bellum de Oxford, destartalada y necesitada de restauración. Por esta casa, adquirida por 6.000 $ y pagada a plazos de 75 $, lucharía Faulkner toda su vida  Como señala Michael Millgate (The Achievement of William Faulkner, 1966): "Visto hoy, el acto de adquirir tal casa se presenta como algo práctico a la vez que simbólico, que reafirma la decisión …

Memorare Manila

Pero la debacle llegó con la batalla de Manila, ya en pleno declive del Imperio del Sol Naciente, ante la presión de las tropas estadounidenses, australianas y de los propios filipinos sobre la capital de Filipinas.
      Luis García así me lo contó:
      -Hacia el día 7 de febrero de 1945, los estadounidenses empezaron a bombardear el sur de Manila. Y fue entonces cuando el general Yamashita ordenó al almirante Ibabuchi, encargado de las fuerzas japonesas en Manila, que evacuara Manila inmediatamente. Pero Ibabuchi hizo todo lo contrario. Abrieron todos los almacenes donde tenían todos los alimentos y las bodegas donde tenían  toda la cerveza. Y se emborracharon. Cuando estaban completamente borrachos, Inbabuchi les dijo: "¡A quemar Manila!".
     Había comenzado la sanguinaria batalla de Manila que se iba a saldar con unos cien mil nuertos en menos de un mes porque los japoneses tenían la orden de no rendirse. También contribuyeron a la destrucción las prisas del ge…