Ir al contenido principal

Jovellanos, personaje teatral


Pan y toros es una de las zarzuelas más famosas de Francisco Asenjo Barbieri. Se estrenó en el madrileño Teatro de la Zarzuela el 22 de diciembre de 1864. El libreto, de José Picón García, mezcla realidad y ficción (más de lo segundo que de lo primero) sobre el fondo histórico de la época de Carlos IV. Uno de los protagonistas secundarios es Gaspar Melchor de Jovellanos.
En Jovellanos a escena (Ayuntamiento de Gijón, 2011) Ramón García-Avello estudia el papel del ilustrado asturiano en dicha zarzuela; analiza sus implicaciones políticas en el seno de la España isabelina; y repasa las ideas de Jovellanos sobre el teatro y la música de su tiempo.
En Pan y toros el personaje de Jovellanos interviene poco (solo aparece en el último acto, el tercero) y no canta, solo habla; pero su figura planea por toda la obra. Como dice García-Avello, "es como un protagonista en la sombra, al que se alude, se critica, de desea, se espera y, al final, llega." Jovellanos cierra la obra con un parlamento henchido de patriotismo.
Los últimos versos dicen así:

Que ya es la distancia corta,
vertiendo sangre y tesoros,
del pueblo de pan y toros
a la España del No importa.

Comentarios

Entradas populares

Finales felices

Brad Pitt: "¿Crees que esta historia tendrá un final feliz?"
Angelina Jolie: "Los finales felices son historias sin acabar."

(Sr. y Sra. Smith, 2005, de Doug Liman. Guion de Simon Kinberg).

Presente continuo

Para una historia de la literatura, el único criterio de valor debe ser el presente, quiero decir, lo que justifica históricamente a un escritor no es su permanencia en el aire de los tiempos sino que su realidad es una especie de presente continuo que lo hace contemporáneo en algunas épocas y lo oscurece en otras. Porque para nadie, en ningún tuempo, hay valores absolutos.

(Ricardo Piglia, Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación, Anagrana, 2015).

Luis Romero

Luis Romero (Barcelona, 1916-2009)  a principios de los años cincuenta.

A Luis Romero -de quien este año se cumple el centenario de su nacimiento- le sorprendió la. concesión del Premio Eugenio Nadal de 1951 durante su estancia en Argentina. La Noria era su primera novela (antes había publicado un libro de poemas, Cuerda tensa, y otro de viajes, Tabernas) y describe un día de Barcelona a través de treinta y seis personajes, sin contar otros secundarios o menos relevantes. Ya en su día, Eugenio de Nora destacó la influencia técnica de La colmena de Camilo José Cela y de la traducción al castellano (por José Salas Subirat) de Ulises, de James Joyce. Ambas novelas, que habían sido publicadas en Argentina, estaban muy en boga. Yo añadiría otra posible influencia cinematográfica: La ronde (1950), de Max Ophüls, basada en la obra de Arthur Schnitzler.
La novela de Romero (reeditada recientemente por la editorial Comanegra) combina el realismo objetivista y el monólogo interior. Los personaje…