Ir al contenido principal

Denton Welch

Autorretrato de Denton Welch
(National Portrait Gallery, Londres)

En 1942 Cyril Connolly publicó en la revista Horizon, de la que era director, un relato acerca de una visita al pintor Walter Sickert cuyo autor era un joven al que no conocía. El joven en cuestión se llamaba Denton Welch y aquel artículo supuso su irrupción como escritor en la escena literaria inglesa. Dos años más tarde Connolly volvió a publicarle otro relato titulado "When I Was Thirteen", que Welch había sido incapaz de colocar en otras revistas. El relato terminaba con el hermano mayor del protagonista recriminándole el haber pasado la noche con un amigo de la escuela: "Bastard, Devil, Harlot, Sod". Hubo algunas quejas, pero la mayoría de comentarios fueron favorables.
La carrera de Denton Welch fue como un meteorito: brillante, pero fugaz. Nacido en Shangai en 1915, hijo de un hombre de negocios, su temperamento artístico se encaminó primeramente hacia la pintura. Sin embargo, un accidente de bicicleta en 1935 vino a frustrar gran parte de sus expectativas. Welch quedó inválido, sin bien continuó escribiendo y pintando hasta su temprana muerte en 1948.
Además de un par de libros autobiográficos y de un volumen de relatos póstumo, la obra más conococida y representativa de Welch es la novela En la juventud está el placer (1944), recientemente editada por Alpha Decay. Como en el resto de su obra, en la novela se percibe una minuciosa capacidad de observación, un lenguaje preciso y una insólita recreación de imágenes.
Como dice Ricardo Menéndez Salmón en la reseña de la novela (La Nueva España, 17/02/2011), "Las imaginaciones fértiles y desbordadas constituyen un magnífico material literario. Sobre todo si se encarnan en adolescentes tempranos, muchachos que ya no son niños pero que todavía no son hombres, aunque atesoran lo más inquietante de ambos mundos: el asombro infinito de la infancia y las derrotas necesarias de la madurez."

Comentarios

Entradas populares

Incierta Fritillaria

La historia de la Fritillaria en Gran Bretaña es igualmnente incierta. Es seguro que se cultivaba allí en 1597, y posiblemente hacia 1578 (en realidad los nombrs de esta planta no se fijaron tan pronto, y a veces no está claro de qué planta se habla). Por otro lado, el primer registro de la planta en el mundo natural data de 1736, y hasta eso es anómalo, nadie afirma haber vuelto a verla hasta 1776, una fecha muy tardía para una nativa británica auténtica, sobre todo para una tan llamativa, inconfundible y atractiva. En otras palabras, quien considere nativa la Fritillaria deberá reconocer que las distintas generaciones de botánicos de los siglos XVII y XVIII se pusieron de acuerdo para no mencionarla en absoluto, una confabuilación solo comparable a la de la NASA cuando simuló los aterrizajes de estadounidenses en la Luna, supuestamente en los días que les quedaban libres en la tarea de vigilar los artefactos alienígenas de Roswell.

(Ken Thompson, ¿De dónde son los camellos? Creencia…

Beber y no olvidar

Claudia Barrett: Invítame a un trago y escucharé sus problemas.
Tony Young: Si lo hago, quizás se me olviden.

(Taggart, 1964, de R. G. Springsteen. Guion de Robert Creighton Williams).

El granjero de Rowan Oak

En el verano de 1929 William Faukner se casó con Estelle Oldham Franklin, que se había divorciado de su esposo y había venido a Oxford con los dos hijos de este matrimonio, Malcolm y Victoria (conocida como Cho-Cho). Se casaron en la vieja iglesia presbiteriana de las afueras de Oxford que construyeron los esclavos sobre College Hill. Pasaron la luna de miel en Pascagoula, y fue allí donde Faulkner corrigió las galeradas de El sonido y la furia.
Al año siguiente, animado por los ingresos que le generaban sus relatos cortos en las revistas y la próxima publicación de sus libros en Inglaterra, Faulkner  compró Rowan Oak, una casa ante-bellum de Oxford, destartalada y necesitada de restauración. Por esta casa, adquirida por 6.000 $ y pagada a plazos de 75 $, lucharía Faulkner toda su vida  Como señala Michael Millgate (The Achievement of William Faulkner, 1966): "Visto hoy, el acto de adquirir tal casa se presenta como algo práctico a la vez que simbólico, que reafirma la decisión …