Ir al contenido principal

Elefante blanco


El rey de Siam, como otros soberanos de la India Transgangética, ostenta, entre otros títulos, el de señor del Elefante Blanco.
Al elefante blanco se le venera con toda la magnificiencia asiática. Los personajes más importantes se ocupan de que nada le falte; sus arreos, constelados de perlas y otras pedrerías, brillan al sol en los actos solemnes, y jamás se le ve en público sin que vaya precedido por una banda escogida de música y escoltado por una guardia de honor. Luce en sus colmillos unos anillos con campanillas de oro. Una cadena de mallas del mismo metal, finamente tejida, cubre su cabeza, y sobre el lomo y encima de una gualdrapa ricamente bordada va un cojín de terciopelo. Marcha bajo espléndido y espacioso palio y le preceden unos servidores, portadores de parasoles. Alojado en lujoso aposento, se le sirve su cotidiano yantar en vajilla de oro.
Los elefantes blancos llevan todos el título de reyes, y como a tales se les tributan honores. Cada uno de ellos tiene un nombre o apodo, alusivo generalmente a su belleza, tamaño u otras características que le distinguen.

(El elefante en la ciencia, la mitología, la tradición y la historia. Discurso del académico numerario Excmo. Sr. Duque de Medinaceli. Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Madrid, 1941)

Comentarios

Entradas populares

Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Incierta Fritillaria

La historia de la Fritillaria en Gran Bretaña es igualmnente incierta. Es seguro que se cultivaba allí en 1597, y posiblemente hacia 1578 (en realidad los nombrs de esta planta no se fijaron tan pronto, y a veces no está claro de qué planta se habla). Por otro lado, el primer registro de la planta en el mundo natural data de 1736, y hasta eso es anómalo, nadie afirma haber vuelto a verla hasta 1776, una fecha muy tardía para una nativa británica auténtica, sobre todo para una tan llamativa, inconfundible y atractiva. En otras palabras, quien considere nativa la Fritillaria deberá reconocer que las distintas generaciones de botánicos de los siglos XVII y XVIII se pusieron de acuerdo para no mencionarla en absoluto, una confabuilación solo comparable a la de la NASA cuando simuló los aterrizajes de estadounidenses en la Luna, supuestamente en los días que les quedaban libres en la tarea de vigilar los artefactos alienígenas de Roswell.

(Ken Thompson, ¿De dónde son los camellos? Creencia…

Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.