Ir al contenido principal

Isaac Rosenfeld

Isaac Rosenfeld (1918-1956)

Saul Bellow trazó el personaje de Von Humboldt Fleisher en El legado de Humboldt a partir del escritor Delmore Schwartz (de quien por cierto se ha editado recientemente una selección de sus relatos encabezado por el magnífico "Las responsabilidades empiezan en los sueños"), pero no es tan conocido el hecho de que el africano Dahfu, personaje de otra de las novelas de Bellow, Henderson, el rey de la lluvia, está inspirado también en otro escritor, su paisano y amigo Isaac Rosenfeld.
Nacido en Chicago y formado en su Universidad, Rosenfeld fue una figura legendaria en el Greenwich Village bohemio de los años cincuenta. Su excepcional talento y energía creativa hicieron esperar de él grandes logros; pero su muerte prematura en 1956 a la edad de treinta y ocho años, así como una cierta dispersión de intereses, sin descontar problemas de tipo personal, dieron al traste con los inciales vaticinios. Su primera novela Passage from Home (1946) suscitó entusiastas elogios en la exigente y selectiva intelectualidad neoyorquina. De hecho muchos consideraron entonces que la carrera de Rosenfeld podía llegar sobrepasar a la de su colega y amigo Bellow. No fue así; pero mientras vivió Rosenfeld, Bellow siempre lo tuvo como un serio rival literario.
Para Rosenfeld la literatura, los ideales y la política formaban parte de su vida de una manera tan necesaria como el comer. Escribió relatos, algún poema y otra novela que no alcanzó a publicar. Lo mejor del pensamiento de Rosenfeld se halla, sin embargo, en sus artículos. Su libro póstumo An Age of Enormity (1962) recoge una cincuentena de brillantes piezas publicadas en los años cuarenta y cincuenta en revistas como Partisan Review, Commentary o The New Republic. Ensayos tan lúcidos como "The "Meaning of Terror", sobre los campos de concentración nazis, o sus incisivas críticas a autores contemporáneos, dan la medida de su excepcional genio literario. Como dice Steven J. Zipperstein en Rosenfeld's Lives. Fame, Oblivion and the Furies of Writing (2009), Rosenfeld es hoy en día, desgraciadamente, una figura olvidada que pervive sobre todo en la memoria de quienes le conocieron; pero cada vez son menos.

Comentarios

  1. Quizá puedas recomendar la publicación en Navona de algún libro suyo. No sé si los derechos siguen vigentes.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Tal vez una selección de sus relatos no sería mala idea.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. It's very simple to find out any topic on web as compared to textbooks, as I found this paragraph at this site.

    my blog ... best cellulite treatment

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).