Ir al contenido principal

En la tierra del panda


El profesor Ferran Sáez Mateu ha publicado un interesantísimo libro titulado Vides improbables (A Contra Vent Editors, 2010) en el que, partiendo de un material recogido a lo largo de años por el historiador aficionado Samuel Carasso Cohen, examina y estudia las vidas enigmáticas de unos cuantos catalanes heterodoxos de los siglos XVI y XVII. Entre estos personajes está Antoni Bech, "falso cronista y mal poeta", nacido en el Rosellón a principios de la década de 1580 y muerto en Barcelona en 1639. Se sabe que fue sacerdote, que pasó temporadas en París, Marsella y Roma, que escribió un largo y tedioso poema titulado Lo Món y que fue procesado por la justicia en varias ocasiones.
Bech -a quien en ocasiones se le ha confundido con el cartógrafo alemán Beck- es conocido sobre todo por el libro de viajes Historia de mis navegaciones alrededor del mundo, escrito originalmente en latín pero del que solo se conserva una traducción al francés publicada en Venecia en 1651. Se trata de la relación de un largo viaje que presumiblemente hizo el autor hasta al Extremo Oriente; de allí, y haciendo escalas por las islas del Pacífico, pasó al Nuevo Mundo para, finalmente, regresar a Europa en un navío portugués. La narración contiene tantas imprecisiones e inverosimilitudes que hacen dudar seriamente de su veracidad. De ser cierto todo lo que dice se trataría, nada más y nada menos, que de la primera vuelta al mundo hecha en solitario.
Como dice Sáez Mateu, es casi seguro que Bech llegó hasta la isla de Formosa, actual Taiwan, pero el resto del viaje es más que dudoso. Bech aporta algunos datos que solo pueden haber sido recogidos in situ. Así, por ejemplo, hace una descripción del oso panda de China, muchos años antes de que misioneros jesuitas franceses diesen a conocer este animal:
"Es como oso pequeño y gordo, o como un perro enfermo(?) con la cara muy inflada y las patas cortas, con unas garras muy afiladas. No tiene cola, como los osos. La piel es muy blanca en determinadas partes y muy negra en otras, y solo come cañas verdes, y unas frutas pequeñas que no había visto nunca (...) Se puede decir que es como un gato muy grande, pero con la nariz como un perro, y a veces emite unos ronquidos profundos, como el de los osos (...) Yo vi uno muerto que habían traído de las montañas. Parecía más un perro sin cola que no un oso. Tenía los ojos redondos y pequeños como un cerdo..."
¿Como un cerdo, un perro, un oso, un gato? ¿En qué quedamos? No es de extrañar que con esta torpe descripción no se le hiciera mucho caso.

Comentarios

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro, milagro. Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía. Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Catal…

Kerouac

Ayer se cumplieron cincuenta años de la muerte del escritor norteamericano Jack Kerouac, la gran estrella del firmamento beat. De hecho, el comienzo de la llamada "generación beat" puede datarse en 1957, al amparo de la publicación de su novela En la carretera y el lanzamiento del Sputnik por la Unión Soviética (de aquí la palabra beatnik que a partir de entonces definiría a los jóvenes rebeldes y disidentes culturales).
Se diría que el éxito mató a la generación beat prácticamente desde su inicio. De la noche a la mañana aspirantes a escritores considerados impublicables ocuparon las páginas de las revistas, fueron entrevistados en la radio e incluso salieron en televisión. El fenómeno fue fulgurante, pero duró poco. La cosecha fue escasa, pero auténtica. Sobre todo hubo poetas, muchos poetas. Narradores pocos, y que hayan quedado todavía menos: solo Kerouac y su mentor William S. Burroughs, aunque en rigor el autor de El almuerzo desnudo no pertenece a la misma "gene…

Portentosas lluvias

Según reza el subtítulo de Mil y una curiosidades (Barcelona, c. 1930) se trata de un "Archivo de cosas raras muy convenientes. Algo de todo. Noticias que no contiene ningún diccionario. Libro de utilidad y recreo. Agradable lectura para hombres y niños. Asuntos tratados sencillamente, sin alardes científicos ni pedantescos". Su autor, aunque no conste en la portada, fue el periodista y humorista aragonés Julio Víctor Tomey, autor, entre otras obras, de dos libritos cómicos: Cuadernicos baturros y Prosica baturra.
El volumen II de Mil y una curiosidades -que me facilitó mi amigo Josep Mª Sans- contiene un batiburrillo de noticias curiosas sobre diversos temas, desde el velocípedo al paragranizo pasando por el modo de ordeñar las vacas por medio de la electricidad. Incluye también referencias a algunos libros antiguos y raros, como Prodigiorum ac ostentorum chronicon, infolio publicado en Basilea en 1557, por "el sabio profesor de Heidelberg Teobaldo Wolffhar, que escri…