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Honores

Entiendo y comparto -aunque no todos- los elogios a José Saramago. Admito que algunos que ayer le criticaban ahora le ensalcen. Paso también por que las autoridades lusas quieran ahora limpiar su mala conciencia. Lo que no acabo de entender es por qué su féretro fue recibido en el aeropuerto lisboeta con honores militares.

Comentarios

  1. Bueno, en un país en el que para hacer una revolución su ejército sale a la calle entregando claveles rojos a la gente, puede tener sentido que los escritores y los poetas reciban honores militares en sus funerales.

    Lauro

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  2. Puede ser. Pero me temo que los actuales dirigentes no estarían precisamente pensando en ninguna revolución.

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  3. Ahora lo que hacen es tratar de llevar al redil a alguien que nunca se salió de él demasiado. Yo comparto todos tus "peros" a Saramago, a quien siempre fue correcto en casi todo, pero cuando uno lee los artículos que le ha dedicado la prensa española e internacional de derechas tiene que procurarle un sitio más próximo. Quizá no sea demasiado serio, claro...

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Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).