Ir al contenido principal

Honores

Entiendo y comparto -aunque no todos- los elogios a José Saramago. Admito que algunos que ayer le criticaban ahora le ensalcen. Paso también por que las autoridades lusas quieran ahora limpiar su mala conciencia. Lo que no acabo de entender es por qué su féretro fue recibido en el aeropuerto lisboeta con honores militares.

Comentarios

  1. Bueno, en un país en el que para hacer una revolución su ejército sale a la calle entregando claveles rojos a la gente, puede tener sentido que los escritores y los poetas reciban honores militares en sus funerales.

    Lauro

    ResponderEliminar
  2. Puede ser. Pero me temo que los actuales dirigentes no estarían precisamente pensando en ninguna revolución.

    ResponderEliminar
  3. Ahora lo que hacen es tratar de llevar al redil a alguien que nunca se salió de él demasiado. Yo comparto todos tus "peros" a Saramago, a quien siempre fue correcto en casi todo, pero cuando uno lee los artículos que le ha dedicado la prensa española e internacional de derechas tiene que procurarle un sitio más próximo. Quizá no sea demasiado serio, claro...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Luis Romero

Luis Romero (Barcelona, 1916-2009)  a principios de los años cincuenta.

A Luis Romero -de quien este año se cumple el centenario de su nacimiento- le sorprendió la. concesión del Premio Eugenio Nadal de 1951 durante su estancia en Argentina. La Noria era su primera novela (antes había publicado un libro de poemas, Cuerda tensa, y otro de viajes, Tabernas) y describe un día de Barcelona a través de treinta y seis personajes, sin contar otros secundarios o menos relevantes. Ya en su día, Eugenio de Nora destacó la influencia técnica de La colmena de Camilo José Cela y de la traducción al castellano (por José Salas Subirat) de Ulises, de James Joyce. Ambas novelas, que habían sido publicadas en Argentina, estaban muy en boga. Yo añadiría otra posible influencia cinematográfica: La ronde (1950), de Max Ophüls, basada en la obra de Arthur Schnitzler.
La novela de Romero (reeditada recientemente por la editorial Comanegra) combina el realismo objetivista y el monólogo interior. Los personaje…

Café Peñalba, Oviedo

A aquellas horas, el café estaba completamente lleno. Se veía a los camareros pasar presurosos entre las mesas, llevando en alto las bandejas, cargadas de misteriosas mezclas rojas, lechosas, verdes, doradas, en las que destacaba intensamente la mancha amarilla cromo de una corteza de límón o el carmín de una guinda, que el barman, como un moderno alquimista, preparaba en su alegre laboratorio de botellas. Todos eran pálidos, fofos, y parecían llevar con un poco de cortedad sus smokings deslucidos, con las mangas brillantes por el uso, y el lazo de la corbata torcido, lacio, como un pájaro negro de alas caídas. Aquel café era una institución en la vieja ciudad y aquella hora del anochecer una de las más difíciles del servicio. Los ingenieros, los magistrados, los catedráticos de la Universidad y las gentes enriquecidas con el carbón y el hierro se reunían allí a merendar, y había que servirles escrupulosamente, procurando no cortar sus conversaciones al preguntarles qué deseaban o al…

Felicitación

Este blog desea a todos sus lectores lo mejor para el 2017.