Ir al contenido principal

Un poema de Kees

ASPECTOS DE ROBINSON

Robinson jugando a las cartas en el Algonquin; una delgada
Luz azul cae una vez más desde fuera de los estores.
Los hombres grises con abrigos son fantasmas que se precipitan por la puerta.
Los taxis surcan las avenidas con amarillo, naranja y rojo.
Esto es Grand Central, Mr. Robinson.

Robinson en un tejado sobre los Heights; las barcas
Se lamentan como los perdidos. Allá abajo, el agua es pizarra.
A través de sonidos de cubos de hielo en un vaso, un osteópata,
Vestido para los vínculos, describe un visita al viejo Intourist.
-Desde aquí es donde el viejo Gibbons saltó, Robinson.

Robinson caminando por el Parque, admirando al elefante.
Robinson comprando el Tribune, Robinson comprando el Times.
Robinson diciendo: "Hola. Sí. Soy Robinson. ¿El domingo
A las cinco? Me encantaría. Muy bien. ¿Y tú?"
Robinson solo en Longchamps, mirando a la pared.

Robinson asustado, borracho, Robinson sollozando en
La cama con una tal Mrs. Morse. Robinson en casa;
Decisiones: ¿Toynbee o luminol? Donde el sol
Brilla, Robinson en bañador de flores, los ojos hacia las olas que rompen
En la orilla. Donde termina la noche, Robinson en los bares del East Side.

Robinson con una chaqueta de cuadros escoceses, zapatos veteados,
Corbata negra, el cuello oxford de la camisa desabrochado,
El silencioso reloj enjoyado, que se da cuerda a sí mismo,
Maletín, gabán ligero, ropa primaveral, todo ello cubriendo
Su triste y corriente corazón, seco como una hoja en invierno.

("Aspects of Robinson" se halla incluido en The Collected Poems of Weldon Kees, 1960. Traducción de Ana Torres y Jorge Ordaz).

Comentarios

  1. Extraño, desasosegante... Tiene algo obsesivo, terrible. Me ha gustado mucho. Mil gracias.

    ResponderEliminar
  2. Kees escribió tres o cuatro poemas centrados en el personaje de Robinson , con los que pretendía reflejar la ansiedad del americano medio urbano a principios de los cincuenta. A juzgar por el resultado creo que lo consiguió.

    ResponderEliminar
  3. Es fulgurante. Me gusta su estilo casi expresionista. He encontrado más poemas. Quizá intente traducir alguno. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Me alegro de que te guste. Ya me contarás si te animas a traducirlo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Políticos mejores y peores

P. ¿Queres decir que toda política es un juego sucio y que se la debería dejar en manos de los sinvergüenzas? ¿Te unes a la banda de los que dicen que el mundo sólo de salvará por un cambio del corazón? ¿Es eso?

R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

(W. H. Auden, El prolífico y el devorador. Traducción de Horacio Vázquez…

El Centauro

Maurice de Guérin, nacido en 1810 en el castillo albigense de Caylar, en Andillac, y muerto en el mismo lugar poco antes de cumplir los veintinueve años, es uno de los más exquisitos poetas románticos franceses. Su obra, póstuma, es tan breve como corta fue su vida. Jules de Goncourt dijo que entre los poetas modernos solo Maurice de Guérin hizo el hallazgo de una lengua para hablar de los tiempos antiguos. También fue elogiado, entre otros, por Sainte-Beuve, Remy de Gourmont, Rilke y Mauriac.
En julio de 1954 se publicó en Albi (Tarn), en la Imprimerie Coopérative du Sud-Ouest, un librito de 44 páginas, en octavo, con su poema en prosa más celebrado, "Le Centaure", en el que un viejo compañero de Quirón, llamado Macareo, expone al adivino Melampo sus pensamientos sobre el paso del tiempo y evoca con nostalgia su vigorosa juventud. El poema fue dado a conocer por George Sand en 1840 en la Revue des Deux Mondes. 
La edición incluye, además del texto original, la traducción …

De Anaïs Nin a Nicolás Guillén, con un interludio musical.

En los diarios tempranos de Anaïs Nin, escritos en los años veinte, el apellido Madriguera aparece en varias ocasiones. Paquita y Enric Madriguera eran dos hermanos catalanes, músicos precoces y amigos del compositor hispanocubano Joaquín Nin Castellanos, padre de Anaïs y de Joaquín Nin-Culmell, compositor como su padre. Ambos se alojaron en varias ocasiones en casa de Anaïs. Paquita fue una reconocida pianista, que más tarde se casaría con el guitarrista Andrés Segovia. Enric era violinista y tras empezar una prometedora carrera como intérprete clásico, al llegar Estados Unidos se pasó a la música moderna con gran éxito. Al frente de su banda se hizo famoso como compositor de canciones y bailables de ritmos latinoamericanos, compitiendo en este ámbito con su compatriota Xavier Cugat. El figuerense había empezado su carrera profesional en La Habana, donde se había criado y formado también como violinista.
Una de las canciones más recordadas de Enric Madriguera es "Adiós", co…