Ir al contenido principal

Monstruos

George Bernard Shaw se refería a Chesterbelloc como un monstruo literario, católico y muy dado a la controversia. Por su parte, el escritor catalán Josep Navarro Costabella se inventó otro híbrido: Tolstoievski, asegurando que era el más grande novelista conocido. Claro que, bien mirado, como dijo Joan Fuster, también podría tratarse del peor.

Comentarios

  1. Belloc tenía una fijación curiosa. Odiaba los relojes de sol. I am a sun dial and I make a botch of what´s done much better by a watch.
    Decía el amigo , Carpe Diem frente a Tempus fugit o pereza de andar doblando el cuello. Aunque bien mirado un reloj solar en la vieja Inglaterra realmente is a botch.

    ResponderEliminar
  2. A lo mejor lo que Belloc odiaba es el lema que aparece en muchos relojes de sol: Vulnerant omnes ultima necat; o sea, todas hieren, la última mata.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Finales felices

Brad Pitt: "¿Crees que esta historia tendrá un final feliz?"
Angelina Jolie: "Los finales felices son historias sin acabar."

(Sr. y Sra. Smith, 2005, de Doug Liman. Guion de Simon Kinberg).

Presente continuo

Para una historia de la literatura, el único criterio de valor debe ser el presente, quiero decir, lo que justifica históricamente a un escritor no es su permanencia en el aire de los tiempos sino que su realidad es una especie de presente continuo que lo hace contemporáneo en algunas épocas y lo oscurece en otras. Porque para nadie, en ningún tuempo, hay valores absolutos.

(Ricardo Piglia, Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación, Anagrana, 2015).

Luis Romero

Luis Romero (Barcelona, 1916-2009)  a principios de los años cincuenta.

A Luis Romero -de quien este año se cumple el centenario de su nacimiento- le sorprendió la. concesión del Premio Eugenio Nadal de 1951 durante su estancia en Argentina. La Noria era su primera novela (antes había publicado un libro de poemas, Cuerda tensa, y otro de viajes, Tabernas) y describe un día de Barcelona a través de treinta y seis personajes, sin contar otros secundarios o menos relevantes. Ya en su día, Eugenio de Nora destacó la influencia técnica de La colmena de Camilo José Cela y de la traducción al castellano (por José Salas Subirat) de Ulises, de James Joyce. Ambas novelas, que habían sido publicadas en Argentina, estaban muy en boga. Yo añadiría otra posible influencia cinematográfica: La ronde (1950), de Max Ophüls, basada en la obra de Arthur Schnitzler.
La novela de Romero (reeditada recientemente por la editorial Comanegra) combina el realismo objetivista y el monólogo interior. Los personaje…