Ir al contenido principal

Auchincloss

Louis Aunchincloss (1917-2010)

He esperado a ver si los periódicos comentaban algo con motivo de la muerte del escritor norteamericano Louis Auchincloss, pero tengo la impresión de que ya es demasiado tarde. Su deceso ha pasado prácticamente inadvertido. En realidad tuvo mala suerte, pues Auchincloss murió justo el día anterior a que lo hiciera su compatriota y colega J. D. Salinger, y fue éste quien, como se vio, acaparó toda la atención por parte de los medios de comunicación.
Les separaba solo un año en la edad, pero representaban dos mundos diferentes. Uno fue la voz de una nueva generación a través de joven Holden Caulfield; el otro fue un fiel representante de la élite neoyorquina. Uno escribió una sola novela en su breve y fulgurante trayectoria literaria; el otro publicó unas cuarenta novelas a lo largo de una extensa y sostenida carrera.
En nuestro país Louis Auchincloss no ha tenido mucha fortuna editorial. La primera novela suya que se tradujo, en los años setenta, fue El rector de Justin, una estimable novela ambientada en una escuela episcopaliana para chicos en Nueva Inglaterra. Más tarde, en 1986, Anagrama publicó Diario de un yuppie, pero desde entonces no ha vuelto a publicar ninguna obra más de Auchincloss (no debió de ser un éxito de ventas). Un par de años después salió al mercado La pequeña isla, con más pena que gloria. Que yo sepa, la única novela disponible de Auchincloss en estos momentos es La educación de Oscar Fairfax (Libros del Asteroide, 2008). No se puede decir que sea una cosecha abundante.
Auchincloss ha descrito como ningún otro escritor la "aristocracia" de Nueva York, porque formaba parte de ellos. Como abogado de renombre conocía muy bien los entresijos del distrito financiero y sus gentes. En su libro de ensayos Life, Law and Letters (1979) escribió: "No soy ni un satírico ni un cheerleader. Soy un estricto observador". En su caso, más bien un notario.

Comentarios

  1. Ejem. Estimado Jorge Ordaz. ¿No nota cierto parecido entre los rasgos de Aunchincloss y los suyos? Con un sombrero y unas gafas..., idéntico a la foto de su perfil.

    ResponderEliminar
  2. Pues, la verdad, no se me había ocurrido.

    ResponderEliminar
  3. Jordi, sólo os pareceis en la parte de la nariz para abajo. Pero sin ninguna duda, tú eres muchísimo más interesante. Seguro que más de uno se ha parado a comparar ambos perfiles después de leer el primer comentario jejeje saludos blogueros

    ResponderEliminar
  4. Airin, gracias por tu piropo, aunque ya sabes que juegas con ventaja...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Incierta Fritillaria

La historia de la Fritillaria en Gran Bretaña es igualmnente incierta. Es seguro que se cultivaba allí en 1597, y posiblemente hacia 1578 (en realidad los nombrs de esta planta no se fijaron tan pronto, y a veces no está claro de qué planta se habla). Por otro lado, el primer registro de la planta en el mundo natural data de 1736, y hasta eso es anómalo, nadie afirma haber vuelto a verla hasta 1776, una fecha muy tardía para una nativa británica auténtica, sobre todo para una tan llamativa, inconfundible y atractiva. En otras palabras, quien considere nativa la Fritillaria deberá reconocer que las distintas generaciones de botánicos de los siglos XVII y XVIII se pusieron de acuerdo para no mencionarla en absoluto, una confabuilación solo comparable a la de la NASA cuando simuló los aterrizajes de estadounidenses en la Luna, supuestamente en los días que les quedaban libres en la tarea de vigilar los artefactos alienígenas de Roswell.

(Ken Thompson, ¿De dónde son los camellos? Creencia…

Un bizarro y efímero fenómeno

La afición de Faulkner por la aviación fue muy temprana. En julio de 1918 partió hacia Toronto para alistarse como piloto cadete en la rama canadiense de la Royal Air Force. Sin embargo el armisticio llegó sin haber concluido el entrenamiento, lo que no le impidió que regresara a su casa de Oxford con uniforme y contando baladronadas acerca de su participación en combates aéreos en los cielos de Alemania. En los años treinta su afición a los aviones se reforzó. Consiguió una licencia de piloto y se compró  un aeroplano de cabina Waco, participando en varias exhibiciones aéreas.
En febrero de 1934 asistió a la ceremonia de inauguración del aeropuerto Sushan, en Nueva Orleans. La experiencioa vivida durante este viaje forma parte del material utilizado para escribir Pylon, publicada en marzo del año siguiente, poco antes de que muriera en accidente aéreo su hermano menor Dean, piloto acrobático.
Pylon es una obra menor dentro de la producción novelística de Faulkner, pero solo en términ…