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Edafología literaria

Foto de Norman Mailer que ilustra la cubierta
de la primera edición de Advertisements for Myself
(Putnam, NY, 1959)

"El suelo de los Estados Unidos es cruel con el talento. Lo achaparra, lo apesta, lo desarraiga, o lo sobrecalienta con fertilizante barato. Y nuestros jardineros literarios, nuestros editores, correctores, reseñadores y cagatintas en general, son borrachos, cobardes, gentes respetables, costureros de la prosa, diseñadores de modas, solteronas, personajes serviles y rufianes a tiempo parcial en Madison Avenue. El público no es mucho mejor: parece consistir en nueve partes de las víctimas tensas y sin gusto de una cultura de medios masivos, incapaces de encarar un libro a menos que tenga éxito. La otra parte, ese lector culto entre diez, con educación, afán literario, una biblioteca y una serie de prejuicios adquiridos, es peor, pues carece de la capacidad de leer una novela por propia iniciativa. Su opinión depende del indolente y culturalmente interesado gusto de las revistas, y como estas publicaciones a menudo son manejadas por hombres de amplios conocimientos y poca audacia, los escritores que admiran son invariablemente menores, artificiosos y demasiado literarios. Joyas pequeñas y muy bruñidas se reflejan sobre gemas aún más pequeñas. La luz es privada, y no tolerarían que fuera de otro modo. Les complace el gusto abismal de la mayoría, pues una amplia vena de buen gusto en la vida norteamericana despojaría a sus vidas de sentido."

(Advertencias a mí mismo, de Norman Mailer)

Comentarios

  1. ¿¿Estás seguro de que no hablaba del suelo de España??
    Un abrazo.

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  2. Ciertamente, tal parece que todos los suelos "literarios" guardan cierto parecido.
    Un abrazo.

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  3. Lo interesante, y también aquí en España, es que hay uno entre cien que sí es diferente. Yo, por ejemplo, lo veo en vosotros dos.

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  4. Piquero, tú a leer...

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  5. Gracias, Rafael, por la parte que me toca.

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FINAL

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un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
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(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

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Don Murray: ¿Por qué?
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     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

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(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).