Ir al contenido principal

Camellos en Aranjuez

Llegada del embajador marroquí a San Ildefonso en 1766
Grabado de Antonio González Velázquez

(En: "Exóticos pero útiles: los camellos reales de Aranjuez
durante el siglo XVIII",
de Carlos Gómez-Centurión Jiménez,
Cuadernos Dieciochistas, Vol. 9, 2008)

En la Descripción histórica de Aranjuez (1804), de Juan Antonio Álvarez de Quindós, se menciona la presencia en aquel real sitio, durante el reinado de Carlos III, de una ménagerie formada, entre otros animales, por cíbolas, cebras, elefantes, carneros de Tafilete, guanacos de Chile, camellos y dromedarios.
Camellos reales los había habido en España desde el siglo XVI. A finales del siglo XVII se supone que el número de estos ungulados debió de alcanzar los doscientos ejemplares repartidos por diferentes sitios. Según cuenta Gómez-Centurión, eran utilizados sobre todo en tareas de carga, pues podían aguantar hasta quinientos kilos encima y recorrer cuarenta o más kilómetros en una jornada. Además, necesitaban poco alimento: un celemín de cebada y media arroba de paja al día.
También se les empleaba en corridas, óperas, peleas con mastines y otras fiestas de su majestad el rey. Una diversión frecuente consistía en despeñar desde las laderas contiguas a la isleta central del Mar de Ontígola a toros, jabalíes, camellos u otros animales para ser abatidos a tiros de arcabuz mientras trataban de huir nadando. Parece que Felipe V usó esta distracción como remedio para su persistente melancolía. En los siguientes años la camellada fue reduciéndose hasta el punto de que en 1735 solo faenaban ocho camellos en los jardines de Aranjuez. Siete años después ya no quedaba ninguno.

Comentarios

Entradas populares

Antillón

  Con el placer de costumbre leo en Lecturas y pasiones (Xordica, 2021), la más reciente recopilación de artículos de José Luis Melero, una referencia al geógrafo e historiador Isidoro de Antillón y Marzo, nacido y muerto en la localidad turolense de Santa Eulalia del Campo (1778-1814). Antillón fue un ilustrado en toda regla, liberal en lo político, que difundió sus ideas, entre ellas el antiesclavismo, a través de diversas publicaciones. Sus obras más relevantes son las de carácter geográfico, entre las que destaca Elementos de la geografía astronómica, natural y política de España y Portugal (1808). En esta obra se muestra crítico con otros geógrafos españoles (caso de Tomás López) y con los extranjeros que escribían sobre España (a excepción del naturalista Guillermo Bowles). Gracias a Jovellanos Antillón llegó a ser elegido diputado por Aragón en las Cortes de Cádiz. A su amigo y protector le dedicó Noticias históricas de D. Gaspar Melchor de Jovellanos , impreso en Palma de Mall

Como un río de corriente oscura y crecida

  Era un panorama extraño. En Barcelona, la habitual multitud nocturna paseaba Rambla abajo entre controles de policía regularmente repartidos, y la habitual bomba que explotaba en algún edificio inacabado (a causa de la huelga de los obreros de la construcción) parecía arrojar desde las calles laterales perqueñas riadas de gente nerviosa a la Rambla. Los carteristas, apaches, sospechosos vendedores ambulantes y relucientes mujeres que normalmente pueden verse en las callejuelas se infiltraban entre las buenas familias burguesas, las brigadas de obreros de rostro endurecido, las tropillas de estudiantes y jóvenes que deambulaban por la ciudad. La multitud se desparramaba lentamente por la Rambla, como un río de corriente oscura y crecida. Apareció un ejército de detectives, de bolsillos abultados, apostados en cada café, vagueando por la Rambla y enganchando, de un modo vengativamente suspicaz, a algunos transeúntes elegidos por alguna singular razón, hasta el punto de que incluso esta

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat