Ir al contenido principal

Léautaud


El 22 de febrero de 1956, a eso de las tres de la tarde, la enfermera le llevó una poción. Él se la tomó y a continuación le dijo a la enfermera: "Maintenat, foutez-moi la paix!". Unas dos horas más tarde, mientras dormía, se murió. En enero había cumplido 84 años. Las últimas palabras de Paul Léautaud le sirven a Philippe Delerm para titular su ensayo sobre el escritor francés.
La imagen de un viejo gruñón, misántropo y rodeado de gatos en su casa de Fontenay, acompañó los últimos años de la vida de Léautaud. En 1954 se había empezado a publicar, con enorme éxito, su Journal littéraire: un monumento, en veinte tomos, de la literatura memorialística contemporánea, y la obra que, por encima de otras suyas nada desdeñables (Le petit ami, Amours o In Memoriam), cimentó su fama.
A través de sus diarios vamos conociendo a Léautaud, su particular modo de pensar y de vivir, amores y desamores, sus contradiccciones, filias y sus fobias. Un hombre dedicado por un lado a su trabajo en el Mercure de France durante más de treinta años; y por otro a la labor constante y callada de la escritura de su dietario.
Escribir fue su pasión. Ya en 1907 confiesa: "Yo no he vivido sino para escribir. Yo no he sentido, visto, y entendido las cosas, los sentimientos, las gentes, sino para escribir. He preferido esto a la felicidad material, a las reputaciones fáciles. Incluso a menudo he sacrificado mi placer del momento, mis más secretas aficiones, incluso la dicha de algunos seres, ante cuyo disgusto no he cedido, por escribir lo que me gustaba escribir. De todo ello guardo una profunda felicidad."
Addenda: Josep Pla -que comparte con Léautaud más de un punto en común- leyó los diarios del francés y no le gustaron nada. He aquí lo que dice de ellos: "¡Qué animaladas! ... ¡Qué asco de literatura! Ningún interés... ¡Si Léautaud no fuese tan vanidoso! Muchas veces tiene razón... Leerlo me aburre." Curioso. ¿Por qué esta desdén y esta aversión hacia la obra de Léautaud? No es fácil adentrarse en la mente de Pla en el momento de escribir estas comentarios adversos; pero teniendo en cuenta que el ampurdanés era un escritor con una gran renuencia a expresar sus sentimientos más íntimos, y dado que Léautaud en cambio no tenía ningún reparo en revelar los suyos, el severo juicio de Pla sobre Léautaud se entiende mejor.

Comentarios

  1. Lupo Ayllán y los muchach@s del frenopático8/12/09 9:01

    " Los combates son algo noble. Morir combatiendo es una muerte honrosa. Permanecer a bordo cuando el buque se hunde es un alto ejemplo de honor, etc.
    Mientras los hombres se crean todo esto serán esclavos y la humanidad un espectáculo lamentable, ".
    Esto lo escribió Léautaud. Aunque Pla seguramente pensaba de una manera parecida , estaba infectado de algo , no se me ocurre otra palabra, que le impedía padecer estos raptos de indignción . ¿ Pudor? ¿ Estoicismo ? ¿ Clasicismo patricio ? ¿ Chulería ? ¿ Era un poco sicópata ?

    ResponderEliminar
  2. Está claro que Léautaud no se cortaba a la hora de escribir sus pensamientos. Pla, sí; aunque habría que precisar que escribir en España (sobre todo en la posguerra) no era lo mismo que hacerlo en Francia.

    ResponderEliminar
  3. toda la razón

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat

El Anacronópete

En el último episodio de la serie televisiva El ministerio del tiempo, titulado "Deshaciendo el tiempo", tiene un papel relevante un extraño aparato volador llamado "Anacronópete". No es una invención de los guionistas de la serie, sino más bien un homenaje a la figura del escritor madrileño Enrique Gaspar y Rimbau (1842-1902). En su tiempo Enrique Gaspar fue celebrado sobre todo como dramaturgo, autor de varias comedias de costumbres de estilo realista. Por otro lado, su experiencia de diplomático (fue cónsul en varias ciudades de Europa y Asia) le suministró materia para sus libros de viaje. Pero hoy en día es especialmente recordado por El Anacronópete (Barcelona, 1887), novela de fantasía y aventuras en la línea de las producidas por Julio Verne, considerada una de las primeras aportaciones españolas a la ciencia ficción moderna y un claro precedente de La máquina del tiempo de H. G. Wells. La novela de Gaspar -que en principio iba a ser un libreto de za

Camarero, ¿el ticket verde, por favor?

Sortear cosas es una de las formas de publicidad más antiguas. Pasan los años, cambia la sociedad, pero siguen las rifas. A mediados de los años cincuenta la Casa Caballero, dedicada a la fabricación de bebidas alcohólicas, entre ellas el popular DECANO ("Caballero... ¡qué coñac!"), ofreció siete grandes sorteos trimestrales en los que se se premiaron a los ganadores con 21 coches Renault, 21 Vespas y 105 carteras con dinero. Para dar publicidad a los sorteos se pusieron anuncios en periódicos y revistas y se enviaron tarjetas postales a domicilio. Y este era el reverso de una de estas postales en la que se indicaban las condiciones para participar en el sorteo. Nada de particular, solo que... ¿Qué clase de brebaje sería el "Licor ÑAÑAMBRUK" ¿Alguien lo recuerda? Más aún, ¿alguien lo llegó a probar?