Ir al contenido principal

Un premio menos

Tras una andadura de más de veinte años, el premio "Tigre Juan" de novela, patrocinado por el Ayuntamiento de Oviedo (mayoría del PP), no será convocado. Anteayer se habló del asunto en el pleno de la corporación ovetense. El concejal de Cultura aseguró que el tradicional premio literario no desaparece, sino que queda "aplazado" para concentrar los recursos en actividades culturales "con más participación de público".
Tiene mucha razón el señor concejal de Cultura: el premio "Tigre Juan" tenía poco público. A lo más que llegaba era a tener lectores. Y de estos presuntos lectores no todos eran vecinos de Oviedo, por lo que no votaban en la elecciones municipales (que es lo que en el fondo le importa).
Leo en La Nueva España que, en dicho pleno, un concejal de la oposición quiso recalcar la importancia del premio regalando al Alcalde un ejemplar de Un viejo que leía poemas de amor (sic, en el periódico. El título verdadero, como se sabe, es Un viejo que leía novelas de amor), de Luis Sepúlveda, que después de ganar en 1989 el "Tigre Juan" con esta novela ha desarrollado una exitosa carrera literaria. El concejal de Cultura no se ablandó por el detalle y respondió a la oposición diciendo que era unos "hipócritas". Además, retó a estos "paladines de la cultura" que le dijeran de memoria cuáles eran los tres últimos ganadores del premio.
Ahí estuvo sagaz el señor concejal de Cultura, pues vamos a ver, ¿ustedes se acuerdan, a bote pronto, de los tres últimos ganadores del premio "Tigre Juan"? ¿Verdad que no? Entonces, menos lobos y a callar, que lo que precisa Oviedo en estos tiempos de crisis son actividades con público.

Comentarios

  1. Lupo Ayllán.11/11/09 17:55

    Y ¿ quién ganó los últimos tres campeonatos de España de 800 metros ? Reventemos el tartán y a plantar alcachofas , no ,que es flor mora , mejor berzas. ¿ cual es el record sénior asturiano , ya que estamos localistas, de maratón ? Al que vea deambulando o paseando sea encarcelado en beneficio de la flota municipal de autobuses. Yo y mis compañeros de frenopático tenemos una larga lista de propuestas para el señor concejal , a la vista de que el terreno está abonado se las haremos llegar cuanto antes.

    ResponderEliminar
  2. Estoy seguro que el concejal de turno acogerá vuestras propuestas con mucho interés. (Es un decir, claro).
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Para desempeñar ciertos cargos, se deberia exigir algo mas que saber leer y escribir.
    Hay noticias que indignan más que otras y esta es una de ellas.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Se podría decir aquello de que cuando la crisis entra por la puerta la cultura salta por la ventana.
    Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Luis Romero

Luis Romero (Barcelona, 1916-2009)  a principios de los años cincuenta.

A Luis Romero -de quien este año se cumple el centenario de su nacimiento- le sorprendió la. concesión del Premio Eugenio Nadal de 1951 durante su estancia en Argentina. La Noria era su primera novela (antes había publicado un libro de poemas, Cuerda tensa, y otro de viajes, Tabernas) y describe un día de Barcelona a través de treinta y seis personajes, sin contar otros secundarios o menos relevantes. Ya en su día, Eugenio de Nora destacó la influencia técnica de La colmena de Camilo José Cela y de la traducción al castellano (por José Salas Subirat) de Ulises, de James Joyce. Ambas novelas, que habían sido publicadas en Argentina, estaban muy en boga. Yo añadiría otra posible influencia cinematográfica: La ronde (1950), de Max Ophüls, basada en la obra de Arthur Schnitzler.
La novela de Romero (reeditada recientemente por la editorial Comanegra) combina el realismo objetivista y el monólogo interior. Los personaje…

Café Peñalba, Oviedo

A aquellas horas, el café estaba completamente lleno. Se veía a los camareros pasar presurosos entre las mesas, llevando en alto las bandejas, cargadas de misteriosas mezclas rojas, lechosas, verdes, doradas, en las que destacaba intensamente la mancha amarilla cromo de una corteza de límón o el carmín de una guinda, que el barman, como un moderno alquimista, preparaba en su alegre laboratorio de botellas. Todos eran pálidos, fofos, y parecían llevar con un poco de cortedad sus smokings deslucidos, con las mangas brillantes por el uso, y el lazo de la corbata torcido, lacio, como un pájaro negro de alas caídas. Aquel café era una institución en la vieja ciudad y aquella hora del anochecer una de las más difíciles del servicio. Los ingenieros, los magistrados, los catedráticos de la Universidad y las gentes enriquecidas con el carbón y el hierro se reunían allí a merendar, y había que servirles escrupulosamente, procurando no cortar sus conversaciones al preguntarles qué deseaban o al…

Felicitación

Este blog desea a todos sus lectores lo mejor para el 2017.