Ir al contenido principal

Collins


"Dos hombres perdidos en las inmensidades heladas del Ártico. Uno de ellos, Richard Wardour ha llevado a su joven compañero, Frank Aldersley, a esta atroz situación por un deseo ardiente de venganza. En Inglaterra, una hermosa muchacha, conocedora del secreto de Richard, espera, abatida, noticias de su amado Frank, quien ignora el sentimiento de odio que inspira en aquel. El desenlace de este planteamiento no llegará al lector, absorto en el suspense de la acción, hasta las páginas finales..."
Así reza la contraportada de la edición de En mares helados, de Wilkie Collins, que acaba de sacar la editorial Navona en su colección Reencuentros, en traducción de Rebeca Bouvier y prólogo de un servidor.
La obra teatral The Frozen Deep fue escrita por Collins en 1856 y estrenada el 6 de enero de 1857 en Tavistock House, hogar de su amigo Charles Dickens. La compañía que representó la obra estaba formada enteramente por aficionados y Collins y Dickens se reservaron los papeles de Aldersley y Wardour, respectivamente. Hubo funciones en Londres y otras ciudades de Inglaterra con gran éxito de público; y en 1874, Wilkie Collins convirtió dicha pieza teatral en una novela corta, que es la que ahora ve la luz. En mares helados es una excelente muestra, en pequeño formato, de la habilidad técnica narrativa del autor de La piedra lunar.

Comentarios

  1. Dr. Ordaz , disculpe mi pereza , pero ¿ podría decirnos quién es el autor de la ilustración de la portada ? Verla y sentir escalofríos.

    ResponderEliminar
  2. Ante todo, felicitarte por el prologo.
    La recomendación me parece más que interesante. Espero que llegué a estos rincones tan australes donde me encuentro.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Mir: Según los datos que aparecen en la solapa la ilustración corresponde a "Barco inglés en el Círculo Polar Ártico circa 1876", pero no pone el autor. Habría que preguntar a la editorial.
    Jan: Azaroso viaje, pero esperemos que llegue.
    Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Nuevo libro

"Este texto es la historia del reencuentro con un autor que me ha acompañado con intermitencias durante cincuenta años, y cuya vida, personalidad y obra literaria me resultan especialmente fascinantes. Pero no es solo eso. En cierta forma Prokosch también es el pretexto para hablar de escritura y libros. Del oficio de escritor. Del éxito y del fracaso. De críticas y rechazos. De realidad y ficción. Del azar. De máscaras. Esto es, de vida y literatura."


Mayo del 68: Una visión

"Estoy convencido de que de no haber sido bueno el tiempo reinante durante el mes de mayo, la revolución no se hubiera podido hacer. Quizás se hubiera reducido a unas cuantas escaramuzas. La lluvia y el frío suelen atenuar los ánimos revolucionarios más que ninguna otra cosa. Sé que esto podrá resultar cínico, pero yo creo que es verdad. La policía de París también compartía mi opinión.  Tengo entendido que los oficiales de la Prefectura se reunían todos los días para estar al corriente de los boletines meteorológicos." Quien así habla es el periodista Jack Hartley, narrador y uno de los protagonistas de la novela El alegre mes de mayo (1971), del escritor estadounidense James Jones.
No es el famoso autor de novelas como De aquí a la eternidad o Como un torrente un nombre que se suela asociar a los hechos de mayo de 1968. No obstante, fue uno de los pocos escritores norteamericanos que, a poco de suceder los hechos, decidió novelarlos. (Otro autor fue su compatriota Frank Y…

Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.