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Premio Nobel (impromptu)

Le han dado el Premio Nobel de Literatura a la escritora rumano-alemana Herta Müller.
Tengo que decir que no la he leído. (Bueno -lo confieso- no sabía ni quién era.)
Leo en la prensa que la galardonada, al enterarse de la noticia, ha dicho: "Me he quedado muda".
Yo también.
Supongo que es una gran escritora, de eso no me cabe duda; pero cada vez los señores de Estocolmo nos lo ponen más difícil.
Estoy convencido de que lo hacen a posta, para fastidiarnos y hacernos sentir unos iletrados.
A ver si el año que viene hay más suerte y premian a alguien conocido, como Vargas Llosa. (A lo mejor no lo premian por eso mismo.)
En fin, otra vez será.

Comentarios

  1. Pues no eres el primero que se sorprende. Es la primera vez que oigo este nombre. Creo que más de uno ya está buscando en google información sobre esta mujer. Saludos!

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  2. Manolo D. Abad9/10/09 18:25

    Yo jamás me quedaría mudo, Jorge. Cantaría, lloraría, bebería, se lo dedicaría a mi madre, pero mudo ¡jamás!
    A ver qué tal escribe esta señora...
    Ayer se me olvidó comentarte que el Festi de Gijón dedica ciclo a Aleksey Balabanov, cine negro ruso, tremendo.

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  3. Bueno, Airin, ya somos dos. Saludos.
    Cierto, Manolo:antes gritar que quedarse mudo. Sobre cine negro ruso sé tanto como de Herta Müller. Ya me contarás. Hasta pronto.

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OJOS PRIMITIVOS

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     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

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FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

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