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Arte y don

Josep de Togores, "Desnudos", litografía, 1928

"En el fondo, en arte, lo esencial, la única verdad para un artista, es el don. Las cualidades innatas irresistibles que crean a los grandes pintores sin que ellos mismos sepan muy bien por qué. Lo mejor de la pintura es lo que el artista pone de más inconsciente, lo imponderable, lo inefable. Un pintor dotado, haga lo que haga, siempre lo hará bien, porque siempre pondrá, a pesar de él, este don incontrolable, que es el único don que cuenta. Los dones aprendidos (que también los hay) pueden conducir a un arte discreto, bien hecho y suave; y, en arte, las medianías no cuentan, solo cuentan los grandes maestros; los discípulos no son nadie. Así un gran artista puede ser lo que quiera: puede ser confuso, impreciso y romántico, o constructivo, ordenado y equilibrado, que su don prosperará sobre todas las convenciones de escuela o de moda. La teoría es buena para el crítico, detestable para el creador. El hecho de la creación artística es esencialmente incontrolable, como ya hemos dicho, y es ridículo querer dar un sentido a lo que el pintor pinta, porque él mismo no sabe a qué es debido que su obra esté bien. Los que pintan con teorías en la mano, matan en ellos lo mejor: el valor humano de su obra."

(Sebastià Gasch, "Una conversa amb Josep de Togores", La Publicitat, 11 de diciembre de 1926. Reeditada por Fundació La Mirada, Sabadell, 2009)

Con algunos matices bien podría servir también para los escritores.


Comentarios

  1. Con los mismos matices matices, también para un fotógrafo.
    Un abrazo

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  2. Artistas, al fin y al cabo.
    Un abrazo.

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