Ir al contenido principal

Un pobre hombre


"Genio, eres un pobre hombre que busca el dinero fácil. No eres honrado ni delincuente, agarras lo que puedes, donde puedes, pero no quieres problemas. Morirás a los 66 años, en la cama, con 3.000 dólares en el banco; pero nunca serás un hombre de negocios. Ahora vete y toma un poco de aire para que se te refresque la cabeza."

(Ted de Corsia a John Payne en Ligeramente escarlata, de Allan Dwan, 1956. Guión de Robert Blees)

Comentarios

  1. ¡Tremebundo! Frases que cortan como el hielo y queman... como el hielo.

    ResponderEliminar
  2. En efecto, Manolo, hielo que quema... Por cierto, esta película negra, en color, es tal vez la última gran obras del pionero de Hollywood Allan Dwan.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Mayo del 68: Una visión

"Estoy convencido de que de no haber sido bueno el tiempo reinante durante el mes de mayo, la revolución no se hubiera podido hacer. Quizás se hubiera reducido a unas cuantas escaramuzas. La lluvia y el frío suelen atenuar los ánimos revolucionarios más que ninguna otra cosa. Sé que esto podrá resultar cínico, pero yo creo que es verdad. La policía de París también compartía mi opinión.  Tengo entendido que los oficiales de la Prefectura se reunían todos los días para estar al corriente de los boletines meteorológicos." Quien así habla es el periodista Jack Hartley, narrador y uno de los protagonistas de la novela El alegre mes de mayo (1971), del escritor estadounidense James Jones.
No es el famoso autor de novelas como De aquí a la eternidad o Como un torrente un nombre que se suela asociar a los hechos de mayo de 1968. No obstante, fue uno de los pocos escritores norteamericanos que, a poco de suceder los hechos, decidió novelarlos. (Otro autor fue su compatriota Frank Y…

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).