Ir al contenido principal

Antonio Rabinad

Antonio Rabinad Muniesa (1927-2009)
Foto extraída de la reedición (1971), por Seix Barral,
de su primera novela Los contactos furtivos

Solía verle los domingos por la mañana, en el Mercat de Sant Antoni, en su puesto de libros de segunda mano. Me paraba un rato y hablábamos de literatura. En junio ya no lo vi; el domingo 23 de agosto, tampoco. Hoy me entero de que ha muerto.
Me es difícil hablar de él ahora porque además de un escritor al que admiraba era mi amigo. Cuando le conocí me dio unos cuantos consejos sobre escritura que he procurado tener en cuenta. El principal fue que escribiera siempre lo que realmente me gustase y que lo hiciese como yo quisiese, sin preocuparme de tendencias ni modas. Él fue el primero en aplicarse el cuento, aún a costa de convertirse en un escritor bien valorado, pero menos reconocido de lo que debería ser.
A quienes no hayan leído nada de Rabinad les recomiendo sus novelas Los contactos furtivos (1955), Marco en el sueño (1969) y, especialmente, Memento mori (1983), en mi opinión su mejor novela. Asimismo, tengo en gran aprecio la novela breve La transparencia (1986) y el relato autobiográfico El niño asombrado (1987). Quien quiera saber sobre su vida debe leer su libro de memorias El hombre indigno (2000).
El paisaje narrativo y sentimental de Antonio Rabinad es El Clot de Barcelona, su barrio natal, y también el de mis abuelos maternos; un barrio de gentes humildes y trabajadoras que en su día conocí bastante bien. Tal vez por eso sus novelas siempre me han llegado de un modo más cercano y personal que las de otros narradores barceloneses.
Leo en su esquela la siguiente frase: Vivimos en el centro de un infierno, cada instante del cual es un milagro.
Descanse en paz.

Comentarios

  1. Gracias, Jorge, por acordarte de Antonio Rabinad. Yo también lo he hecho desde mi blog. Compartimos la valoración de su persona y de su obra. Tienes razón, tal vez se merecía haber sido más conocido de lo que lo fue. Quedará un hueco vacío en el lugar donde estuvo su puesto de venta de libros durante años.
    Unj abrazo, Javier

    ResponderEliminar
  2. Hola, Javier. He leído la entrada de tu blog dedicada a Antonio Rabinad y, ciertamente, nuestras apreciaciones coinciden; de lo cual me alegro.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat

Un poema de Raine

    DE MUJER A AMANTE Soy fuego encalmado en agua, una ola que se eleva del abismo. En mis venas la marea atraída por la luna se alza en un árbol de flores esparcidas en espuma de mar.  Soy aire atrapado en una red, el pájaro profético que canta en un cielo reflejado. Soy un sueño antes de la nada, soy una corona de estrellas, soy la forma de morir.   (Kathleen Raine,  Collected Poems 1935-1980 , Allen & Unwin, 1981. Traducción: J.O.)  (Nota: Este blog, como viene siendo habitual en verano, se toma un descanso de aproximadamente un mes. Que pasen un buen y saludable verano.)  

Álvarez Flórez

Hace unos días me enteré, por el artículo publicado en El Periódico ("Muerte de un traductor", de Silvia Cruz Lapeña) de la muerte, a finales del pasado mes de abril, de José Manuel Álvarez Flórez. Había nacido en Cangas del Narcea (Asturias) en 1939, aunque pronto se trasladó a Barcelona donde desarrolló durante décadas una ingente labor como traductor del inglés. A mediados de los años setenta se dio a conocer como narrador con Autoejecución y suelta de animales internos (Júcar, 1975) y  Girar de anarcos (Muchnik, 1981), dos novelas en la línea experimental en boga en aquela época. Más tarde publicaría El delirio de Conan y otros relatos (Muchnik, 1990).    Como traductor trabajó para varias editoriales, entre las que se cuentan, a parte de Muchnik, Acantilado y Anagrama. Tradujo a un gran número de autores: Faulkner, Scott Fitzgerald, Steinbeck, Capote, Doris Lessing, E. M. Foster, Vonnegut, Bukowsky, John Kennedy Toole, Le Carré, Oliver Sacks, Tom Wolfe, etc. La Bibli