Ir al contenido principal

Un poema de Aldecoa


HUELLAS

Tenue la luz en la espera del alba
erraba la noche, litúrgica y vaga,
por la angustia verde de las algas.

Un anillo de diablos volando
y un pegajoso balbuceo de ídolos
y el pez encallado en la orilla,
como un pecho pequeño del mar,
aromando tu marcha nocturna.

¡Ah! el alba rodando y rodando
con un mundo cerrado de pasos,
por la fruta amarilla del alba
con tu mundo cerrado de pasos.

(Ignacio Aldecoa, Libro de las algas, edición del autor, Madrid, 1949)

Comentarios

  1. Anónimo1/7/09 1:08

    No me gusta demasiado. Muy florido. Y métricamente es bastante aberrante. Esa mezcla de endecasílabos, decasílabos y dodecasílabos chirría al oído. Pero como curiosidad tiene su aquel.
    Un abrazo:
    JLP

    ResponderEliminar
  2. Yo creo que él mismo se dio cuenta de que lo suyo no era la poesía, y se pasó a la prosa, donde sí brilló.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Anónimo2/7/09 0:14

    Efectivamente, sus cuentos son estupendos, muy por encima de la valoración en la que se le tiene hoy en día.
    Un abrazo:
    JLP

    ResponderEliminar
  4. Anónimo2/7/09 0:20

    Y me acabo de acordar de otro fabuloso escritor de relatos de la época: Francisco García Pavón. Aparte de su Plinio (sinpar policía de Tomelloso), era un gran cuentista. ¿Por qué tragamos tantas novedades sinsustancia y estos escritores tan buenos apenas sí se pueden leer? Ay, este mercado de la literatura...
    Otro abrazo:
    JLP

    ResponderEliminar
  5. Hace poco murió otro gran cuentista, Antonio Pereira, que tampoco tuvo la repercusión que merecía. Y hay más...
    En fin, que en otros países ser un "storyteller" tiene su prestigio, mientras que aquí ser un "cuentista" ya sabemos lo que significa...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro, milagro. Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía. Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Catal…

Un poema de Muntañola

La noche es un árbol turbio que se enrreda en el árbol, es antracita antigua quemando la luz, es la piel más arcana del aire. El árbol lo sabe. Él bebe la noche.

(Esther Muntañola, Árbol. Ediciones Tigre de Papel, 2018).

De Anaïs Nin a Nicolás Guillén, con un interludio musical.

En los diarios tempranos de Anaïs Nin, escritos en los años veinte, el apellido Madriguera aparece en varias ocasiones. Paquita y Enric Madriguera eran dos hermanos catalanes, músicos precoces y amigos del compositor hispanocubano Joaquín Nin Castellanos, padre de Anaïs y de Joaquín Nin-Culmell, compositor como su padre. Ambos se alojaron en varias ocasiones en casa de Anaïs. Paquita fue una reconocida pianista, que más tarde se casaría con el guitarrista Andrés Segovia. Enric era violinista y tras empezar una prometedora carrera como intérprete clásico, al llegar Estados Unidos se pasó a la música moderna con gran éxito. Al frente de su banda se hizo famoso como compositor de canciones y bailables de ritmos latinoamericanos, compitiendo en este ámbito con su compatriota Xavier Cugat. El figuerense había empezado su carrera profesional en La Habana, donde se había criado y formado también como violinista.
Una de las canciones más recordadas de Enric Madriguera es "Adiós", co…