Ir al contenido principal

Shelley

En el verano de 1816 el poeta Percy Bysshe Shelley (1792-1822) hizo un viaje por los Alpes. La contemplación del imponente macizo del Mont Blanc le causó una profunda impresión y excitó su imaginación poética componiendo la oda "Mont-Blanc. Lines Written in the Vale of Chamouni", que sería incluida, al año siguiente, en el libro History of a Six Weeks' Tour through a Part of France, Switzerland, German and Holland, escrito en colaboración con su compañera de viaje Mary Wollstonecraft Godwin, más tarde Mary Shelley.
Al margen de los elevados pensamientos sobre las relaciones entre el hombre y la naturaleza, el poema de Shelley incorpora, como mínimo, dos aspectos con significado geológico. Uno es el interés por los glaciares - "ríos de hielo"-, las cuevas y la montaña en sí misma. En opinión de Wyatt es como si el Mont Blanc fuera hueco y los ecos de la ruina y la destrucción reverberasen en sus interioridades. El otro aspecto hace referencia al origen de la cordillera de los Alpes, y ha hecho pensar a muchos críticos y lectores que Shelley compartía la visión catastrofista del pasado de la Tierra de Georges Cuvier.
Se ha dicho que en su estancia en Chamonix Shelley subió al Mont Blanc acompañado del físico y naturalista suizo Henri Bénédict de Saussure, estudioso de la geología de la región alpina y autor de unos Voyages dans les Alpes (4 vols. 1779-1796) que probablemente hojeó el autor de Adonais. Pero, a menos que le acompañase su fantasma, esto no pudo suceder porque Saussure había muerto en 1799.

Comentarios

  1. 'El poeta genovés Montale fue llevado por unos amigos lombardos a visitar cierto grandioso paraje alpino. El fondo del valle se cerraba por un bloque de hielo, las fuerzas poderosas de la Naturaleza habían horadado aquel titánico muro y, a través de un orificio perfectamente circular, brillaba el azul radiante del cielo. Montale, desatando la indignación de sus anfitriones, no prestó al soberbio espectáculo la más mínima atención. Como cegado por la luz, dio la espalda al valle e inició el regreso.'

    Prólogo a la traducción de "Ossi di sepia", Madrid, Visor, 1973.

    ResponderEliminar
  2. No conocía esta curiosa anécdota de Montale, que por otro lado dice bastante de su poesía.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un poema de Muntañola

La noche es un árbol turbio que se enrreda en el árbol, es antracita antigua quemando la luz, es la piel más arcana del aire. El árbol lo sabe. Él bebe la noche.

(Esther Muntañola, Árbol. Ediciones Tigre de Papel, 2018).

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro, milagro. Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía. Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Catal…

De Anaïs Nin a Nicolás Guillén, con un interludio musical.

En los diarios tempranos de Anaïs Nin, escritos en los años veinte, el apellido Madriguera aparece en varias ocasiones. Paquita y Enric Madriguera eran dos hermanos catalanes, músicos precoces y amigos del compositor hispanocubano Joaquín Nin Castellanos, padre de Anaïs y de Joaquín Nin-Culmell, compositor como su padre. Ambos se alojaron en varias ocasiones en casa de Anaïs. Paquita fue una reconocida pianista, que más tarde se casaría con el guitarrista Andrés Segovia. Enric era violinista y tras empezar una prometedora carrera como intérprete clásico, al llegar Estados Unidos se pasó a la música moderna con gran éxito. Al frente de su banda se hizo famoso como compositor de canciones y bailables de ritmos latinoamericanos, compitiendo en este ámbito con su compatriota Xavier Cugat. El figuerense había empezado su carrera profesional en La Habana, donde se había criado y formado también como violinista.
Una de las canciones más recordadas de Enric Madriguera es "Adiós", co…