Ir al contenido principal

Purdy

Ha muerto el escritor estadounidense James Purdy. Según las agencias que deben haber consultado la Wikipedia tenía 94 años, pero otras enciclopedias dan 1923 como fecha de nacimiento. Leo las necrológicas de la prensa y, como de costumbre, no escapan a la etiqueta, al tópico y al titular llamativo. El País: "escritor maldito"; El Periódico: "genio secreto". Pues bien, ni maldito, ni secreto. Purdy fue un narrador de más prestigio que fama, más apreciado por la crítica académica que por el gran público; minoritario, pero no un desconocido ni un incomprendido. Su condición de gay tiene mucho peso en su obra. En nuestro país tiene Purdy traducidas tres o cuatro obras, al castellano y al catalán. Leí Malcolm -una de sus novelas más notables junto con Habitaciones exiguas y Camino de la gloria- cuando se publicó a mediados de los ochenta. Trata de la búsqueda del padre por parte de un adolescente en medio de un mundo sombrío y depravado. Es una obra extraña, bizarra, de tintes picarescos. Sus personajes suelen ser bastante friquis. No me entusiasmó, pero captó mi interés. Más que del Medio Oeste parece Purdy un escritor gótico sureño; una especie de Tennesee Williams tuneado, para entendernos.

Comentarios

  1. Anónimo19/3/09 0:57

    Recuerdo mi fascinación cuando leí "Habitaciones exiguas" (me lo recomendó José Bolado). Luego no seguí leyendo otras cosas suyas; entonces no las busqué. Pero esa novela me obsesionó en un doble sentido: mi busqueda de mi identidad literaria y mi búsqueda de mi identidad sexual. Hay que decir que era muy joven y muy influenciable, valga la redundancia.
    Creo que su consideración de "autor gay" pesa en su contra. Distrae y lo reduce. Es como si existiera la etiqueta de "autor heterosexual". Claro que Purdy es muy marcado. Pero ante todo habla de la vida en general, siempre extrema. Y es tremendamente surrealista.
    En definitiva, un gran escritor desconocido (porque me temo que sólo le buscaba un cierto público que no iba más allá de ciertas cosas). Igual me equivoco.
    Un abrazo:
    JLP

    ResponderEliminar
  2. De acuerdo con tu valoración de Purdy.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Nuevo libro

"Este texto es la historia del reencuentro con un autor que me ha acompañado con intermitencias durante cincuenta años, y cuya vida, personalidad y obra literaria me resultan especialmente fascinantes. Pero no es solo eso. En cierta forma Prokosch también es el pretexto para hablar de escritura y libros. Del oficio de escritor. Del éxito y del fracaso. De críticas y rechazos. De realidad y ficción. Del azar. De máscaras. Esto es, de vida y literatura."


Mayo del 68: Una visión

"Estoy convencido de que de no haber sido bueno el tiempo reinante durante el mes de mayo, la revolución no se hubiera podido hacer. Quizás se hubiera reducido a unas cuantas escaramuzas. La lluvia y el frío suelen atenuar los ánimos revolucionarios más que ninguna otra cosa. Sé que esto podrá resultar cínico, pero yo creo que es verdad. La policía de París también compartía mi opinión.  Tengo entendido que los oficiales de la Prefectura se reunían todos los días para estar al corriente de los boletines meteorológicos." Quien así habla es el periodista Jack Hartley, narrador y uno de los protagonistas de la novela El alegre mes de mayo (1971), del escritor estadounidense James Jones.
No es el famoso autor de novelas como De aquí a la eternidad o Como un torrente un nombre que se suela asociar a los hechos de mayo de 1968. No obstante, fue uno de los pocos escritores norteamericanos que, a poco de suceder los hechos, decidió novelarlos. (Otro autor fue su compatriota Frank Y…

Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.