Ir al contenido principal

Avendaño

Antiguamente, por estas fechas cuaresmales, cientos de predicadores recorrían los caminos de España a fin de preparar a los fieles para la celebración de la Pascua. Los predicadores hacían uso de sus mejores galas oratorias y la feligresía acudía en masa a iglesias y templos para escucharles devotamente.
De la repercusión que tuvieron estos oradores sagrados nos habla la gran cantidad de sermonarios impresos en los siglos XVI al XVIII. Uno de estos oradoeres fue fray Cristóbal de Avendaño, carmelita de Medina del Campo, que dejó escritas, por lo menos, dos recopilaciones: Evangelios de Cuaresma (1623) y Sermones de Adviento (1630).
El estilo de Avendaño es, a diferencia del de otros, directo y sencillo; y se halla exento, por lo general, de florituras barrocas, preciosismos cultistas y plúmbeas sentencias. Avendaño es consciente de que se dirige a un público mayoritariamente analfabeto, por lo que utiliza situaciones cotidianas, símiles sencillos y un lenguaje llano, entendible y alejado de metáforas abstrusas, prolijas digresiones y cansinos circunloquios. En este pasaje, por ejemplo, utiliza una prosa concisa y un ritmo presto y sincopado:
"Otra casa veréis, mal frontispicio, palacio viejo. Entráis en el zaguán, todo tiznado, escrito con los pávilos de las hachas, mal patio, peor escalera. Subís, entráis en las salas, halláislas ricamente aderezadas;: tanta silla, tanto dosel, costosas tapicerías, bellas y ricas camas..."
O este otro:
"Fuistéis a caza, salió la liebre: aquí la sigue, allí le dan alcance... Al fin se escapó, y lo mismo sucedió con las demás. Venida la noche, lo que traéis a casa es hambre, sed, cansancio."
Cristóbal de Avendaño solo escribió libros devotos; pero es claro que estaba dotado para la literatura.

Comentarios

Entradas populares

Antillón

  Con el placer de costumbre leo en Lecturas y pasiones (Xordica, 2021), la más reciente recopilación de artículos de José Luis Melero, una referencia al geógrafo e historiador Isidoro de Antillón y Marzo, nacido y muerto en la localidad turolense de Santa Eulalia del Campo (1778-1814). Antillón fue un ilustrado en toda regla, liberal en lo político, que difundió sus ideas, entre ellas el antiesclavismo, a través de diversas publicaciones. Sus obras más relevantes son las de carácter geográfico, entre las que destaca Elementos de la geografía astronómica, natural y política de España y Portugal (1808). En esta obra se muestra crítico con otros geógrafos españoles (caso de Tomás López) y con los extranjeros que escribían sobre España (a excepción del naturalista Guillermo Bowles). Gracias a Jovellanos Antillón llegó a ser elegido diputado por Aragón en las Cortes de Cádiz. A su amigo y protector le dedicó Noticias históricas de D. Gaspar Melchor de Jovellanos , impreso en Palma de Mall

Como un río de corriente oscura y crecida

  Era un panorama extraño. En Barcelona, la habitual multitud nocturna paseaba Rambla abajo entre controles de policía regularmente repartidos, y la habitual bomba que explotaba en algún edificio inacabado (a causa de la huelga de los obreros de la construcción) parecía arrojar desde las calles laterales perqueñas riadas de gente nerviosa a la Rambla. Los carteristas, apaches, sospechosos vendedores ambulantes y relucientes mujeres que normalmente pueden verse en las callejuelas se infiltraban entre las buenas familias burguesas, las brigadas de obreros de rostro endurecido, las tropillas de estudiantes y jóvenes que deambulaban por la ciudad. La multitud se desparramaba lentamente por la Rambla, como un río de corriente oscura y crecida. Apareció un ejército de detectives, de bolsillos abultados, apostados en cada café, vagueando por la Rambla y enganchando, de un modo vengativamente suspicaz, a algunos transeúntes elegidos por alguna singular razón, hasta el punto de que incluso esta

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat