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Humphry Davy

Sir Humphry Davy (1778-1829) ha pasado a la historia de la ciencia principalmente por sus aportaciones en el campo de la química, sin embargo era también un gran conocedor de la geología. Muy joven trabó amistad con Thomas Beddoes y John Hailstone, que le introdujeron en el mundo de las rocas y minerales. Con solo 23 años comenzó a dar conferencias en la Royal Institution de Londres; y a partir de 1805 dictó, con gran éxito de público, una serie de diez conferencias sobre temas geológicos. Uno de los asistentes fue Roderick Impey Murchison, quien con los años se convertiría en uno de los geólogos más influyentes de la época victoriana.
Cuando viajaba Davyprocuraba siempre observar la geología de los lugares por los que pasaba. En su viaje a Escocia recorrió algunos de los puntos de interés señalados por el célebre James Hutton y conoció a James Hall y a John Playfair, divulgador éste último de las teorías huttonianas. En Francia se detuvo en la región volcánica de la Auvernia, escenario clave en la polémica entre neptunistas y plutonistas; y en Italia visitó los Campos Flégreos y subió al monte Vesubio, como había hecho con anterioridad su compatriota William Hamilton.
A pesar de su admiración por Hutton nunca llegó a aceptar del todo sus ideas sobre los procesos naturales continuados y cíclicos producidos en la Tierra a lo largo de un tiempo "sin vestigios de principio ni perspectiva de fin". Sus principios religiosos le hicieron aferrarse a la narración del Génesis y a la escala de tiempo propuesta por el obispo Ussher, que fijaba en 4004 a. C. la fecha de la creación de la Tierra (concretamente a las 9 a.m. del 26 de octubre).
Humphry Davy tuvo también aficiones literarias. En su juventud cultivó la poesía y más tarde se inclinó por el ensayo, género en el que nos ha dejado piezas deliciosas como Salmonia, sobre la pesca del salmón; o Últimos días de un filósofo, escrito en forma de "diálogos" y en el que diserta sobre temas profundos, incluido algunos geológicos.

Comentarios

  1. Me ha encantado encontrar aquí a un viejo amigo, Jorge. Davy fue, además, buen amigo de Coleridge cuando el joven poeta andaba por Bristol inflamado de ideas revolucionarias. Sobre esa relación hay muy buenas páginas en un libro reciente de Richard Holmes, el biógrafo de Coleridge. Vale.

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  2. Amigo Jordi, gracias por tu comentario. Precisamente a Coleridge voy a dedicar un próximo post de geoletras. Tienes razón, ¡vaya grupo curioso que formaban los "pneumáticos" de Bristol! Tomo nota de la biografía de Holmes.
    Un abrazo.

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  3. Creo que injustamente se ha dicho que el mejor descubrimiento de H. Davy fue ... Faraday.
    Saludos. Bernardo.

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  4. Davy y Faraday tuvieron entre ellos sus más y sus menos, pero en el balance final Davy se ha llevado peor prensa, injustamente, como bien dices. En cualquier caso, fueron dos grandes científicos.
    Saludos.

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