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Beddoes

Thomas Beddoes (1760-1808) fue un eminente médico, filósofo y químico de firmes convicciones políticas radicales y democráticas. Sus preocupaciones higienistas se muestran en Hygeïa, or Essays Moral and Medical on the Cause Affecting the Personal State of our Middling and Affluents Classes (1802). Siguiendo los ideales filantrópicos de la Ilustración, fundó cerca de Bristol, la Pneumatic Institution. El objeto de dicha institución era la de experimentar sobre los efectos terapéuticos de la inhalación de diferentes gases o"aires facticios". Samuel Taylor Coleridge fue uno de los pacientes; y el joven Humphrey Davy su primer superintendente.
Además de la química -era un fervoroso seguidor de Lavoisier y Priestley- Beddoes se interesó por la geología. Sobre ella dio conferencias en Oxford y en 1808 fue admitido como socio en la Geological Society de Londres. Su pensamiento geológico se basa fundamentalmente en los principios de James Hutton, a quien había conocido a través de la Lunar Society de Birmingham; pero sin desdeñar, sobre todo en lo tocante a la mineralogía, la preceptiva werneriana. Las Philosophical transactions registran una comunicación de Beddoes leída en 1791 en la que, siguiendo el origen plutónico del basalto se compara a éste con otras rocas cristalinas como el granito.
El doctor Beddoes se casó con una hermana de la escritora Maria Edgeworth, autora de novelas de éxito, Fruto del matrimonio fue su hijo Thomas, quien con el tiempo habría de ser conocido también como médico y escritor.

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Entradas populares

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).