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Cielo

El cielo era una pradera de durmientes corderos blancos. El día parecía hecho de petirrojos y pájaros azules, unas aves infinitas y graves, y de recientes bosques y campos encantados, nunca antes cruzados siquiera por un ala resplandeciente, una tarde colmada de la penetrante esencia y del menudo sonido de la sorpresa al acecho. Mis pies hicieron crujir ruidosamente la grava del sendero que conducía a la casa con un sonido que me parecía no haber oído nunca, aunque debiera resultarme familiar. Pero al fin y al cabo no tenía por qué resultarme familiar. Por primera vez oía mis pasos solitarios, sin la compañía de los de Padre o, a veces, de otros por este mismo sendero. O tal vez en cualquier otro sitio.
Y como si siempre hubiese sido este instante.

(Inicio de La muchacha mas solitaria del mundo (1951), de Kenneth Fearing. Traducción: Marta Eguía).

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Entradas populares

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).