Ir al contenido principal

El baúl de los recuerdos

Hace un par de semanas estuve en Barcelona, en casa de mi madre. Había que hacer limpieza de "trastos" del sótano. Fue allí donde encontré, medio escondida, una vieja caja de cartón. La abrí, por si había cosas mías, y de repente asomó mi pasado de lector: libros de cuando era niño y adolescente, que creía ya perdidos.
Y como de un sueño olvidado fueron saliendo:
Novelas de Julio Verne de la Colección Juvenil Cadete de Editorial Mateu (Clovis Dardentor, Un drama en Livonia); Luigi Motta (El sumergible llameante), Emilio Salgari (Los tigres de Mompracem), Mayne Reid (Los cazadores de cabelleras), Rafael Sabatini (El marqués de Carabás), Karl May (En la boca del lobo); varios ejemplares de la Colección Historias de la Editorial Bruguera, con adaptaciones de José Mª Carbonell Barberá e ilustraciones en forma de tebeo de Miguel Ambrós (entre ellos Las aventuras de Dick Turpin de Charles C. Harrison, con el negro Batanero y Joe Moscarda). ¡Qué recuerdos!
Casualmente me di cuenta de que el traductor de la edición de Las aventuras de Guillermo de Richmal Crompton, y el de Aventura en el Valle de Enid Blyton (ilustrado por Stuart Tresilian), era el mismo: Guillermo López Hipkiss. Y luego estaba La misteriosa luz blanca de Kenneth Robeson, una aventura del intrépido Doc Savage, en la colección Hombres Audaces de la Editorial Molino; y las novelas del oeste de Ediciones Clíper, con mi preferida: El Sheriff de Losatumba de José Mallorquí ("Losatumba era la población de peor fama de Nuevo Méjico. Y el borracho de Losatumba era Gin Thirst (Sed de Ginebra").
Y en el fondo de la caja, oliendo intensamente a moho, mi segundo libro del que guardo memoria (el primero, perdido, fue un libro de tapas plastificadas titulado Hans, cuyo autor lamentablemente he olvidado): Beltrán el intrépido (Gildas l'intratable) de la escritora francesa Zenaïde Fleuriot. El libro pertenece a la colección Lecturas Juveniles de la Editorial Molino Argentina, Buenos Aires, 1947. Me lo regalaron mis padres, y así quedó escrito en la hoja de respeto, el Día del Libro del año 1953. El libro comienza: "Beltrán buscaba por todos lados a su hermanita Pepita". Aquí debió de empezar el misterio de la literatura para mí.

Comentarios

  1. Pues que disfrutes con la relectura y los recuerdos. Con la parte buena de la nostalgia.
    Esas primeras lecturas marcan para siempre.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Desde luego, querido conde-duque, en estos casos la primera impresión es lo que cuenta. Y no suele repetirse ya más, por desgracia.
    Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat

Código de señales

Inmersos como estamos estos días en un clima espeso y desagrable de enfrentamientos, confrontaciones y choques de trenes, sería deseable que las partes en conficto aceptaran unas mínimas normas de conducta a fin de evitar daños innecesarios al resto de ciudadanos. Podrían atenerse, por ejemplo, al antiguo Reglamento de señales de la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles, publicado en 1949 en 1948 y que constituye un modelo de claridad y precisión.  Según dicho reglamento, lo primero y principal (Capítulo Primero, "Generalidades") consiste en que: Todos los agentes, cualquiera que sea su categoría, deben obediencia absoluta e inmediata a las señales.    Lo segundo, también de obligado cumplimiento, es la "marcha a la vista": La "marcha a la vista" impone al Maquinista la obligación de ir observando la vía con la máxima atención y de regular la velocidad del manera que pueda detenerlo ante cualquier obstáculo o señal de alto . Entre las señales más imp

Casa de postas

  El día 1 de enero de 1868 los hermanos Goncourt escriben en su Diario :  ¡Vamos, un nuevo año... Todavía una casa de postas, según la expresión de Byron, donde los destinos cambian de caballos! Y a esta casa de postas hemos llegado físicamente agotados, anímicamente hartos, con las mascarillas puestas y el distanciamiento obligado. Sin podernos saludar o abrazar como es debido y con todas las dudas del mundo acerca de lo que nos deparará el futuro más inmediato. Por desgracia, no estamos todos. Faltan viajeros. Porque a lo largo del camino nos han dejado seres queridos, familiares, amigos, a los que siempre echaremos de menos. A ellos nuestro recuerdo emocionado.    Aún así, aquí estamos. A la espera de que lleguen los caballos de refresco. Dispuestos a emprender un nuevo trayecto e impacientes por abandonar este año infausto que ahora termina. Eso sí, aferrados con firmeza a una vaga esperanza y deseando, con más fuerza que nunca, que el nuevo año sea mucho mejor y más saludable.