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Misterio y maneras

En el último número de la revista El súmmum –gracias, Miguel Barrero, por el envío- podemos encontrar una excelente entrevista de Jaime Priede a Ricardo Menéndez Salmón. Preguntado por sus autores de relatos preferidos, el autor de La ofensa menciona, entre otros, a Flannery O’Connor, “narradora extraordinaria cuyo descubrimiento supuso para mí un hito…” He de decir que comparto la admiración por la escritora sureña, autora de maravillosos relatos cortos, como esta pequeña obra maestra que es “Una buena persona es difícil de encontrar”, en el que un fugado de la prisión personifica el mal, un tema recurrente también en el escritor asturiano.
En uno de los ensayos incluido en el libro Mystery and Manners (1969) (hay traducción española, Ediciones Encuentro, 2007), Flannery O'Connor dice: “La narrativa resulta de dos cualidades. Una es el sentido del misterio; la otra, el sentido de las maneras, las maneras se obtienen de la textura de la existencia que nos rodea.” Y en otra parte dice: “El cometido de todo escritor es empujar su talento hasta sus límites más extremos, pero entendiendo por esto los límites más extremos propios del talento que posee.”
He pensado en todo esto después de leer Derrumbe, la última novela de Menéndez Salmón que supone, a mí entender, un nuevo y valiente paso adelante en su trayectoria literaria.

Comentarios

  1. Anónimo4/6/08 0:46

    Maravillosa Flannery O'Connor. Creo que hay dos grandes nombres en la literatura sureña norteamericana: ella y Carson McCullers (con independencia de las que no conozco, que serán muchas). No puedo citar títulos de cuentos porque no los tengo a mano pero ¿qué tal el del muchacho negro que visita por primera vez la ciudad con su abuelo? Una maravilla de principio a fin, estremecedor. ¿Y el de la muchacha fea y arisca con una pierna artificial que recibe la visita del vendedor de biblias? Me quitaría el sombrero si lo usara.
    Un abrazo:
    JLP

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  2. Anónimo4/6/08 14:22

    Jorge, amigo, gracias por reunir en un mismo post a la extraordinaria O'Connor y a este aprendiz de escritor. En efecto, al conversar con Priede no exageraba al valorar lo que los relatos de Flannery (y también su única novela, "Sangre sabia") supusieron para mí, de reconocimiento temático por un lado, y de estímulo creador por otro. Siempre me he preguntado dónde hubiera llegado el genio de esta escritora si el lupus no nos la hubiera arrebatado a los 39 años. De todos los relatos de O'Connor, si tuviera que escoger uno, citaría "Los lisiados serán los primeros", en mi humilde opinión el relato más impresionante de la literatura norteamericana hasta donde yo conozco, un texto a la altura de "Todos los pilotos muertos", de Faulkner, o de "Una boda en Brownsville" de Bashevis Singer. También comparto la apreciación de Piquero respecto a McCullers, otra mujer muerta demasiado pronto. Ya sabemos, en cualquier caso, que los dioses se llevan pronto a sus favoritos.

    Un abrazo para ambos,
    Ricardo

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  3. En efecto, son tantos tan buenos los relatos de Flannery O'Connor. Apunto algunos otros, entre mis preferidos: "El negro artificial", "El río","Todo lo que asciende tiende a converger"...
    Me pregunto qué tendrá el Sur estadounidense para haber dado tan estupendas narradoras en el siglo pasado. Además de las nombradas, pienso en Katherine Anne Porter, Eudora Welty, Caroline Gordon, Harper Lee, Shirley Ann Grau...
    Un abrazo a los dos, José Luis y Ricardo.

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(Xavier de Maistre, Viaje alrededor de mi habitación. Editorial Funambulista, 2007. Traducción de Puerto Anadón).