Ir al contenido principal

Ideas y emociones

Un libro que valga la pena leer ha de transmitirnos, o despertarnos, una de estas dos cosas: ideas o emociones. Y las dos, si no es pedir demasiado. O tal vez la mezcla estropearía el libro, porque la literatura es una cuestión de establecerse unos límites y tener mucho respeto por las proporciones. Sobre los libros que contienen ideas solo puedo exponer este deseo: que las ideas se entiendan (…) Las ideas y las emociones son compatibles en un mismo libro, naturalmente. Pero hay una diferencia de origen. Las ideas las tiene que poner el autor, aunque a partir de aquí el lector las pueda tener por su cuenta. En los libros que contienen emociones, en cambio, las posibles emociones del autor no tienen que verse, o verse lo menos posible. De modo que, más exactamente tendría que hablarse de libros que “contienen” ideas y de otros –o los mismos- que “provocan” emociones.

(De El meu ofici, de Josep M. Espinàs, 2008)

Comentarios

Entradas populares

Nuevo libro

"Este texto es la historia del reencuentro con un autor que me ha acompañado con intermitencias durante cincuenta años, y cuya vida, personalidad y obra literaria me resultan especialmente fascinantes. Pero no es solo eso. En cierta forma Prokosch también es el pretexto para hablar de escritura y libros. Del oficio de escritor. Del éxito y del fracaso. De críticas y rechazos. De realidad y ficción. Del azar. De máscaras. Esto es, de vida y literatura."


Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.