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Tex-mex noir

Y sigue la mala racha de defunciones en el cine. Ahora, Charlton Heston. No era uno de mis actores favoritos, pero el solo hecho de protagonizar Sed de Mal (1958, Touch of Evil), de Orson Welles, merece mis respetos. En esta soberbia película Heston interpreta al inspector mexicano Vargas; un aparente miscasting que él, con su vigorosa actuación, logra hacer creíble.
Sed de mal está basada en la novela Badge of Evil (1956) de Whit Masterson, pseudónimo de dos autores que también firmaron como Wade Miller. En una de sus mejores novelas, Paso fatal (1948), hacen decir a un policía: "Una delgada línea separa al hombre de la bestia, y una vez te has decidido a cruzarla, y tienes un arma en la mano, es bastante fácil hacerlo. Si das ese paso, habrás regresado a la jungla". Tal parece que estuvieran pensando ya en el personaje del corrupto detective Hank Quinlan, encarnado por un imponente Welles que, al igual que su personaje, parece intuir su fin como cineasta.
"Leéme las cartas", le dice Quinlan a Tanya (Marlene Dietrich).
"No tienes futuro", le responde.
"¿Qué quieres decir?"
"Tu futuro se ha acabado."
Pero el pasado es glorioso.

Comentarios

  1. Y lo sigue siendo: ayer, cuando veía una necrológica de urgencia en el telediario, recordé más que los mandamientos y las cuadrigas de mi niñez, el imponente travelling inicial de Sed de mal, que tanto hizo por mi afición al cine... y a Welles.
    Un abrazo.

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  2. ...Y a la sensacional música de Henry Mancini que acompaña a las imágenes.

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